Evangelio y rosario en directo: la fe católica se digitaliza
La práctica de rezar el rosario y compartir las lecturas del día no ha desaparecido con la llegada de internet: se ha adaptado. Cada jueves, comunidades de fieles se conectan para seguir la liturgia en tiempo real, con textos como el pasaje de Isaías 26, 7-9, donde el profeta clama: «Mi alma te ansia de noche, mi espíritu madruga por ti». La jornada incluye la coronilla de la Divina Misericordia a las 15:00 y la santa misa a las 20:00.
La homilía y el santoral, al alcance de un clic
Junto a la lectura, se difunde la homilía del padre Santiago Martín, de los Franciscanos de María, y el santoral del día, enlazado desde Vatican News. La participación no es pasiva: los asistentes responden con versículos y agradecimientos, creando un espacio de oración compartida. Los «Apotegmas de los Padres del Desierto», compilados por el jesuita Rosweyde, se suman al repertorio espiritual.
Tradición y tecnología: un binomio que persiste
Mientras las grandes cadenas televisivas reducen su programación religiosa, estas transmisiones en directo mantienen viva una práctica que parecía residual. El horario es fijo: adoración a las 18:00, rosario a las 19:25 y misa a las 20:00. La cita diaria aglutina a un grupo que, sin mediación institucional, sostiene el pulso de la liturgia horaria.
¿Hasta qué punto la digitalización de la fe transforma su contenido, o simplemente amplifica un ritual que siempre fue comunitario? La pregunta queda abierta.