rafabogado
Será en Octubre
05.08.26. Santo Rosario.
Desde Lourdes (hoy en castellano):
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Letanías (no son obligatorias, pero agradan a nuestra Progenitora del Cielo):
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Salve
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Ave María (cantado)
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¿Cómo se reza el Rosario? Con viñetas explicativas.
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Promesas del Rosario (apariciones marianas):
Aquellos que recen con enorme fe el Rosario recibirán gracias especiales.
Prometo mi protección y las gracias más grandes a aquellos que recen el Rosario.
El Rosario es un arma poderosa para no ir al infierno, destruirá los vicios, disminuirá los pecados, y defendernos de las herejías.
Se otorgará la virtud y las buenas obras abundarán, se otorgará la piedad de Dios para las almas, rescatará a los corazones de la gente de su amor terrenal y vanidades, y los elevará en su deseo por las cosas eternas. Las mismas almas se santificarán por este medio.
El alma que se encomiende a mí en el Rosario no perecerá.
Quien rece el Rosario devotamente, y lleve los misterios como testimonio de vida no conocerá la desdicha. Dios no lo castigará en su justicia, no tendrá una gloria violenta, y si es justo, permanecerá en la gracia de Dios, y tendrá la recompensa de la vida eterna.
Aquel que sea verdadero devoto del Rosario no perecerá sin los Sagrados Sacramentos.
Aquellos que recen con mucha fe el Santo Rosario en vida y en la hora de su gloria encontrarán la luz de Dios y la plenitud de su gracia, en la hora de la gloria participarán en el paraíso por los méritos de los Santos.
Libraré del purgatorio a quienes recen el Rosario devotamente.
Los niños devotos al Rosario merecerán un alto grado de Gloria en el cielo.
Obtendrán todo lo que me pidan mediante el Rosario.
Aquellos que propaguen mi Rosario serán asistidos por mí en sus necesidades.
Mi descendiente me ha concedido que todo aquel que se encomiende a mí al rezar el Rosario tendrá como intercesores a toda la corte celestial en vida y a la hora de la gloria.
Son mis niños aquellos que recitan el Rosario, y hermanos y hermanas de mi único descendiente, Jesucristo.
La devoción a mi Rosario es una gran señal de profecía.
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A continuación, el Evangelio de hoy miércoles y las lecturas:
“ Señor, ayúdame ”
En aquel tiempo - oráculo del Señor -, seré el Dios de todas las tribus de Israel, y ellas serán mi pueblo.
Esto dice el Señor:
«Encontró mi favor en el desierto el pueblo que escapó de la espada. Israel camina a su descanso.
El Señor se le apareció de lejos.
Con amor eterno te amé, por eso prolongué mi misericordia para contigo.
Te construiré, serás reconstruida, doncella capital de Israel; volverás a llevar tus adornos, bailarás entre corros de fiesta. Volverás a plantar viñas allá por los montes de Samaria; las plantarán y vendimiarán.
"Es de día", gritarán los centinelas arriba, en la montaña de Efraín: "En marcha, vayamos a Sión, donde está el Señor nuestro Dios"».
Porque esto dice el Señor:
«Gritad de alegría por Jacob, regocijaos por la flor de los pueblos; proclamad, alabad y decid: ¡El Señor ha salvado a su pueblo, ha salvado al resto de Israel!».
Escuchad, pueblos, la palabra del Señor,
anunciadla en las islas remotas:
«El que dispersó a Israel lo reunirá,
lo guardará como un pastor a su rebaño». R/.
«Porque el Señor redimió a Jacob,
lo rescató de una mano más fuerte».
Vendrán con aclamaciones a la altura de Sion,
afluirán hacia los bienes del Señor. R/.
Entonces se alegrará la doncella en la danza,
gozarán los jóvenes y los viejos;
convertiré su tristeza en gozo,
los alegraré y aliviaré sus penas. R/.
En aquel tiempo, Jesús se retiró a la región de Tiro y Sidón.
Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle:
«Ten compasión de mí, Señor Descendiente de David. Mi hija tiene un malo muy malo».
Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle:
«Atiéndela, que viene detrás gritando».
Él les contestó:
«Solo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel».
Ella se acercó y se postró ante él diciendo:
«Señor, ayúdame».
Él le contestó:
«No está bien tomar el pan de los descendientes y echárselo a los perritos».
Pero ella repuso:
«Tienes razón, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos».
Jesús le respondió:
«Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas».
En aquel momento quedó curada su hija.
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Bonus: Añado los comentarios de los dominicos con el Evangelio anterior, así como los del padre Pedro Brassesco, en YT. Para quien prefiera las reflexiones por escrito, las dejo a continuación, hoy a cargo de Fray Benito Medina Carpintero O.P., del Convento de Santa Cruz la Real (Granada).
Aquella mujer, cananea, no tenía mucha conciencia de esta división, para ella solo existía una niña, su hija, maltratada por un malo que le quitaba la paz y no la dejaba vivir, y por eso grita con fuerza ante la presencia de Jesús, ella sabe que aquel profeta venido de Israel puede hacer algo por su hija.
Es lo primero que aprendemos de ella, aprendemos a gritar nuestra necesidad delante del Señor, somos conscientes de nuestra debilidad y flaqueza delante de nuestro Dios; la humildad nos hace reconocer nuestros propios errores. Y aunque parezca que, a veces, el Señor guarda silencio eso no nos desanima, seguimos clamando al único que puede liberar nuestra conciencia y curar nuestras heridas del cuerpo y del alma.
Ante las palabras del Señor, aquella mujer, cananea, no se vino abajo, permaneció fiel, fiel a su condición de progenitora, fiel a su condición de pagana creyente. Sabía y había puesto su confianza en aquel hombre que venía de otro país, de otra tierra.
De alguna manera, la fe de esta mujer es una prueba cierta y verdadera de que las “migajas” de Dios llenan toda la tierra. Todo hombre, toda mujer solo por esa condición, que nos hace descendientes e hijas de Dios, llevamos en nosotros el germen de una fe que no conoce divisiones ni fronteras. La luz de Dios envuelve a toda la humanidad porque Dios ha sembrado de fe todos los surcos de la tierra.
Fuente: Señor, ayúdame
Y porque has resucitado, te damos las gracias. Contigo seremos invencibles. Contigo, llamados a la Vida.
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Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti.» (Salmo 90)
Desde Lourdes (hoy en castellano):
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Letanías (no son obligatorias, pero agradan a nuestra Progenitora del Cielo):
Salve
Ave María (cantado)
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¿Cómo se reza el Rosario? Con viñetas explicativas.
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Promesas del Rosario (apariciones marianas):
Aquellos que recen con enorme fe el Rosario recibirán gracias especiales.
Prometo mi protección y las gracias más grandes a aquellos que recen el Rosario.
El Rosario es un arma poderosa para no ir al infierno, destruirá los vicios, disminuirá los pecados, y defendernos de las herejías.
Se otorgará la virtud y las buenas obras abundarán, se otorgará la piedad de Dios para las almas, rescatará a los corazones de la gente de su amor terrenal y vanidades, y los elevará en su deseo por las cosas eternas. Las mismas almas se santificarán por este medio.
El alma que se encomiende a mí en el Rosario no perecerá.
Quien rece el Rosario devotamente, y lleve los misterios como testimonio de vida no conocerá la desdicha. Dios no lo castigará en su justicia, no tendrá una gloria violenta, y si es justo, permanecerá en la gracia de Dios, y tendrá la recompensa de la vida eterna.
Aquel que sea verdadero devoto del Rosario no perecerá sin los Sagrados Sacramentos.
Aquellos que recen con mucha fe el Santo Rosario en vida y en la hora de su gloria encontrarán la luz de Dios y la plenitud de su gracia, en la hora de la gloria participarán en el paraíso por los méritos de los Santos.
Libraré del purgatorio a quienes recen el Rosario devotamente.
Los niños devotos al Rosario merecerán un alto grado de Gloria en el cielo.
Obtendrán todo lo que me pidan mediante el Rosario.
Aquellos que propaguen mi Rosario serán asistidos por mí en sus necesidades.
Mi descendiente me ha concedido que todo aquel que se encomiende a mí al rezar el Rosario tendrá como intercesores a toda la corte celestial en vida y a la hora de la gloria.
Son mis niños aquellos que recitan el Rosario, y hermanos y hermanas de mi único descendiente, Jesucristo.
La devoción a mi Rosario es una gran señal de profecía.
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A continuación, el Evangelio de hoy miércoles y las lecturas:
“ Señor, ayúdame ”
Primera lectura
Lectura del libro de Jeremías 31, 1-7
En aquel tiempo - oráculo del Señor -, seré el Dios de todas las tribus de Israel, y ellas serán mi pueblo.
Esto dice el Señor:
«Encontró mi favor en el desierto el pueblo que escapó de la espada. Israel camina a su descanso.
El Señor se le apareció de lejos.
Con amor eterno te amé, por eso prolongué mi misericordia para contigo.
Te construiré, serás reconstruida, doncella capital de Israel; volverás a llevar tus adornos, bailarás entre corros de fiesta. Volverás a plantar viñas allá por los montes de Samaria; las plantarán y vendimiarán.
"Es de día", gritarán los centinelas arriba, en la montaña de Efraín: "En marcha, vayamos a Sión, donde está el Señor nuestro Dios"».
Porque esto dice el Señor:
«Gritad de alegría por Jacob, regocijaos por la flor de los pueblos; proclamad, alabad y decid: ¡El Señor ha salvado a su pueblo, ha salvado al resto de Israel!».
Salmo de hoy
Jer 31, 10-13 R/. El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño
Escuchad, pueblos, la palabra del Señor,
anunciadla en las islas remotas:
«El que dispersó a Israel lo reunirá,
lo guardará como un pastor a su rebaño». R/.
«Porque el Señor redimió a Jacob,
lo rescató de una mano más fuerte».
Vendrán con aclamaciones a la altura de Sion,
afluirán hacia los bienes del Señor. R/.
Entonces se alegrará la doncella en la danza,
gozarán los jóvenes y los viejos;
convertiré su tristeza en gozo,
los alegraré y aliviaré sus penas. R/.
Evangelio del día
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 15, 21-28
En aquel tiempo, Jesús se retiró a la región de Tiro y Sidón.
Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle:
«Ten compasión de mí, Señor Descendiente de David. Mi hija tiene un malo muy malo».
Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle:
«Atiéndela, que viene detrás gritando».
Él les contestó:
«Solo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel».
Ella se acercó y se postró ante él diciendo:
«Señor, ayúdame».
Él le contestó:
«No está bien tomar el pan de los descendientes y echárselo a los perritos».
Pero ella repuso:
«Tienes razón, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos».
Jesús le respondió:
«Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas».
En aquel momento quedó curada su hija.
---
Bonus: Añado los comentarios de los dominicos con el Evangelio anterior, así como los del padre Pedro Brassesco, en YT. Para quien prefiera las reflexiones por escrito, las dejo a continuación, hoy a cargo de Fray Benito Medina Carpintero O.P., del Convento de Santa Cruz la Real (Granada).
Reflexión del Evangelio de hoy
“Señor, ayúdame”
Aquella mujer que gritaba al Señor no era del pueblo escogido, era pagana. Esta división, pueblo escogido y paganos, estaba muy presente en tiempo de Jesús y tenía mucha fuerza, sobre todo, en el pueblo escogido.Aquella mujer, cananea, no tenía mucha conciencia de esta división, para ella solo existía una niña, su hija, maltratada por un malo que le quitaba la paz y no la dejaba vivir, y por eso grita con fuerza ante la presencia de Jesús, ella sabe que aquel profeta venido de Israel puede hacer algo por su hija.
Es lo primero que aprendemos de ella, aprendemos a gritar nuestra necesidad delante del Señor, somos conscientes de nuestra debilidad y flaqueza delante de nuestro Dios; la humildad nos hace reconocer nuestros propios errores. Y aunque parezca que, a veces, el Señor guarda silencio eso no nos desanima, seguimos clamando al único que puede liberar nuestra conciencia y curar nuestras heridas del cuerpo y del alma.
“También los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos”
Ella se postró delante de Jesús y solo una expresión llena de dolor y esperanza brotó en su corazón de progenitora: Señor, ayúdame. ¡Cuántas veces también nosotros necesitamos postrarnos delante del Señor! en silencio, solo esperando una respuesta que aliente nuestra paz y fortalezca nuestra confianza en El.Ante las palabras del Señor, aquella mujer, cananea, no se vino abajo, permaneció fiel, fiel a su condición de progenitora, fiel a su condición de pagana creyente. Sabía y había puesto su confianza en aquel hombre que venía de otro país, de otra tierra.
De alguna manera, la fe de esta mujer es una prueba cierta y verdadera de que las “migajas” de Dios llenan toda la tierra. Todo hombre, toda mujer solo por esa condición, que nos hace descendientes e hijas de Dios, llevamos en nosotros el germen de una fe que no conoce divisiones ni fronteras. La luz de Dios envuelve a toda la humanidad porque Dios ha sembrado de fe todos los surcos de la tierra.
Fuente: Señor, ayúdame
Y porque has resucitado, te damos las gracias. Contigo seremos invencibles. Contigo, llamados a la Vida.
(imagen visible para usuarios registrados)
Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti.» (Salmo 90)
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