Un grupo interrumpe el coloquio de Facua contra la extrema derecha
El acto que Facua celebró este jueves bajo el título «Frenar a la extrema derecha» acabó hablando de otra cosa. Un grupo de asistentes increpó a la mesa hasta obligar a detener la sesión durante unos minutos. En el coloquio estaban
Sarah Santaolalla, que ejercía de moderadora, el ministro de Transportes
Óscar Puente, el exvicepresidente de Podemos
Pablo Iglesias y el dirigente de Facua
Rubén Sánchez. La seguridad desalojó a los alborotadores y el público replicó con gritos de «¡fuera!».
¿Qué pasó en el coloquio de Facua?
La interrupción fue breve, de unos minutos, y no consta que hubiera más incidentes. Santaolalla resumió el desconcierto de la mesa con un «¿pero quiénes son?» que se quedó sin respuesta. El episodio se ha recibido después con bastante
retintín: la idea de que una mesa que se presenta como acosada por la extrema derecha acabe siendo increpada resulta, cuando menos, conveniente para el titular. Nada de eso, por sí solo, demuestra nada.
¿Hubo montaje? La sospecha que circula sin pruebas
Una parte de las reacciones posteriores apunta a que la escena pudo estar preparada, algo que nadie ha acreditado. El argumento es que una interrupción así refuerza el relato del acto hostigado. En contra pesa lo evidente: sin una sola prueba, la sospecha es exactamente eso, una sospecha. Algún comentario posterior saca a colación lo que sucede en las universidades cuando interviene una voz ajena a la izquierda, comparación que sirve más para el reproche cruzado que para el análisis. Y el reproche, aquí, es el producto principal.
Lo previsible es que el episodio se recicle en tuit y en acusación mutua durante semanas. Si aparece una prueba de organización previa, el relato cambia de golpe. De momento no la hay, y un coloquio titulado «Frenar a la extrema derecha» va a ser recordado por los minutos en que le pararon el acto.