Trump es un geniecillo del…
Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.

Estados Unidos compra energía rusa semanas después de que Trump firmara una ley de sanciones contra Moscú, lo que debilita la presión occidental y erosiona el apoyo a Ucrania.
La secuencia tiene miga. Trump firmó una ley de sanciones contra Rusia y, apenas tres semanas después, Washington se alinea para comprarle energía a Moscú. El resultado es una contradicción que debilita la presión occidental sobre Rusia y erosiona el apoyo a Ucrania. Zelenski calificó la decisión de «débil».
Rusia obtiene ingresos millonarios en un momento de precios récord. También accede al mercado estadounidense tras años de sanciones. La ganancia no es solo económica: es estratégica y diplomática.
Ese dinero permitirá financiar el fortalecimiento de la industria bélica rusa. Moscú logra, además, que EE.UU. se contradiga. La presión occidental sobre Rusia se debilita y el apoyo a Ucrania se erosiona.
El plan que se atribuye a Trump funciona con piezas encajadas. Sus aliados europeos no compran nada a Rusia y, encima, financian la guerra de Ucrania. A la vez, se les exige comprar armas solo a Estados Unidos para transferírselas a Kiev, a quienes envía al matadero como carneros. ¿A cambio de qué? De la promesa de la OTAN, que jamás cumplirá.
Para coronar sus genialidades, se presenta ante sus socios europeos y les confisca el petróleo por 100 años. El desenlace: se sienta a negociar con los rusos, que no son aliados de Washington. Las reglas del geniecillo son claras: para los aliados, el sacrificio; para él, el negocio.
Putin también obtiene beneficios de los negocios con Estados Unidos. Ingresos millonarios en un momento de precios récord, acceso al mercado estadounidense tras años de sanciones, ganancia estratégica y diplomática. La imagen que proyecta es la de un actor indispensable en los mercados energéticos mundiales.
Mientras, Europa queda trasquilada. Los aliados europeos financian la guerra, compran armas a Washington y ven cómo sus socios comerciales se sientan a negociar con Moscú. El sacrificio es para ellos. El negocio, para otros.
Trump es un geniecillo del…