El caso Guzmán: coherencia de izquierdas y vivienda
¿De qué sirve señalarle a una figura pública de izquierdas que su discurso no cuadra con lo que hace? Menos de lo que parece. El último episodio lo protagoniza
Daniel Guzmán, actor que, según un mensaje del foro, habría estrenado hace menos de un año una película sobre la pobreza inmobiliaria. En el Día de la Constitución citó el
artículo 47, ese que reconoce el derecho a una vivienda digna.
Paralelamente, según sostiene un participante del foro, el actor habría recurrido a conocidos del mundo del boxeo para desalojar a quienes ocupaban una propiedad. En un tuit, cargaba contra la policía por proteger al ciudadano. La secuencia, cuanto menos,
tiene su gracia.
¿Por qué sirve de poco señalar estas contradicciones?
Porque el que ya está convencido no cambia de bando por un tuit, y el que no lo está no necesita más munición. Se sostiene, en un mensaje del foro, que figuras como
Wyoming y sus 20 pisos, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y su casa en Galapagar o Zapatero comparten el mismo patrón: discurso redistributivo y patrimonio o lujos generosos.
En el otro lado la respuesta es inmediata: otro participante recuerda que la derecha que se llama constitucionalista defiende la especulación que el propio texto constitucional intenta contener.
La casa como arma arrojadiza
Lo llaman
cabalgar contradicciones. Difícil encontrar a una persona de izquierdas a la que le rasquen las incoherencias de su propia ideología, se argumenta.