Dejar el alcohol por hepatitis y acabar buscando cannabis
Un usuario al que un diagnóstico de
hepatitis ha apartado del alcohol pregunta a desconocidos en un foro cómo conseguir hierba sin meterse en un lío. La contradicción no es suya. Es de una ley que castiga la venta pero no el consumo, y que deja solo a quien busca sustituto al alcohol sin receta ni asesoramiento.
Consumo legal y venta ilegal: el limbo español del cannabis
El punto de partida es un desconocimiento que el propio usuario reconoce: la venta de cannabis es delito, el consumo en el ámbito privado no se persigue. De ese hueco vive el modelo de la asociación cannábica, un club cerrado que distribuye entre socios a precios que, según un usuario, se cifran en el
triple del coste del producto, y que, según advierte otro participante, acaba intervenido cada cierto tiempo. La otra vía que aparece es la semilla y el cultivo propio, con una tienda de
Hospitalet que un usuario presenta como legal.
CBD en el estanco, THC en la sombra
La confusión entre los dos compuestos explica medio embrollo. El
THC es el principio psicoactivo, el que coloca; el
CBD no altera la mente y se vende en estancos y tiendas especializadas como antiinflamatorio y ansiolítico suave. Hay quien ve ahí la puerta legal y quien recuerda que lo que realmente coloca es justo lo que queda fuera de esa puerta.
La respuesta que llega: adormidera, ansiolíticos y sentido común
El resto es un catálogo de lo que no hay que hacer. Aparecen la broma con pegamento industrial —
lo que no es tóxico no coloca—, la recomendación de ansiolíticos con receta y su dependencia reconocida en la misma frase, la adormidera silvestre y variedades de principios de los 2000 como la
White Window. Entre el ruido, dos mensajes con algo de criterio: descansar de las pantallas y respirar, y la constatación de que cualquier sustancia, legal o no, acaba generando dependencia.
Un diagnóstico que nadie decide acompañar
El detalle más incómodo es que la pregunta inicial —qué se puede tomar cuando el hígado veta el alcohol— no la responde ningún profesional en toda la conversación. La responde un desconocido con una tienda de semillas y otro con la recomendación de un ansiolítico. Ese es el nivel de cobertura sanitaria que hay para la sustitución de una adicción legal por cualquier otra cosa.
Con estas piezas, lo prudente sería preguntar antes al médico y no al primero que contesta en internet. Nadie lo hace. Y la pregunta de por qué el cannabis sigue fuera de la consulta y dentro del foro anónimo seguirá sin respuesta.