Orriols, en un debate de TV3 contra cinco contrincantes
La líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, se sentó en un plató de TV3 rodeada de cinco contrincantes. El resultado, según quienes siguieron la emisión, no fue el esperado por la cadena pública: según esos espectadores, la alcaldesa de Ripoll no solo aguantó el fuego cruzado, sino que salió reforzada. «Han tratado de humillarla y someterla però no han podido con ella», resume uno de los espectadores que siguió el programa. La escena tiene su miga: una formación con dos diputados en el Parlament ocupa el centro del debate mediático mientras partidos con grupos parlamentarios mucho mayores miran desde la barrera.
El momento más comentado llegó cuando Orriols cuestionó el término «alcaldesa». «Alcaldessa es un término que proviene de la administración castellana», soltó, según se relata en el debate, dejando a la presentadora buscando en el diccionario. La anécdota, más allá del gesto, revela la estrategia de fondo que le atribuyen algunos participantes: construir un relato donde la lengua y las instituciones catalanas se presentan como ajenas a lo español. Es el mismo eje que, según esas lecturas, ha llevado a Aliança Catalana a disputar el espacio del independentismo más identitario.
¿Por qué TV3 le da pantalla a un partido con dos diputados?
La presencia de Orriols en la televisión pública catalana no es un accidente. Hay quien sostiene que la cadena la necesita como contrapunto para justificar su línea editorial, y hay quien ve algo más calculado: dar voz a una formación que divide al independentismo mientras los partidos constitucionalistas siguen sin encontrar su hueco en Cataluña. «Es una petarda que han puesto ahí para canalizar el voto anti inmigración y que no vaya a partidos pro español como VOX», sostiene un análisis recurrente en el debate.
El argumento tiene su lógica interna, según quienes lo defienden. Si el votante crítico con la inmigración masiva no tiene una opción constitucionalista fuerte en Cataluña, ese voto puede acabar en Aliança Catalana antes que en VOX o el PP. La pregunta que se plantea en el debate es si TV3 lo sabe y lo tolera, o si simplemente lo necesita para mantener audiencia. «No lo rompe. Le han hecho publicidad desde el principio con el rollo qué facha es», apunta otra lectura del asunto.
El cordón mediático que no era tal
La narrativa del «cordón mediático» se cae por su propio peso cuando la propia televisión pública la invita, según una de las intervenciones. «Si tienes representación, te llevan a la tv pública. Igual que a los debates», resume esa intervención. Otra cosa es el trato: cinco contra una, moderador incluido, no es exactamente un debate equilibrado, a juicio de algunos participantes. «Le corta cada dos por tres para impedirle razonar sus ideas», se queja una voz del debate, recordando que la técnica ya se usó, según esa misma voz, en la época del procés.
El cálculo político es más interesante que la anécdota televisiva, según los análisis que circulan en el hilo. Aliança Catalana ha encontrado un nicho, según esos análisis: votantes independentistas desencantados con ERC y Junts que además quieren mano dura contra la ocupación ilegal y la inmigración irregular. Ese perfil existe, según los participantes, y la formación lo está capitalizando. «Yo soy de esos no-indepes que la voté en las últimas elecciones autonómicas y la volveré a votar», confirma un participante que se declara no independentista.
El dato que descoloca: dos diputados y todo el foco
Aliança Catalana tiene dos diputados en el Parlament. Dos. Y sin embargo ocupa más espacio en el debate público que partidos con grupos parlamentarios enteros, según los participantes. La explicación que se apunta está en el efecto multiplicador de la televisión pública: una aparición en horario estelar vale más que cien mítines, según esa lectura. «Sus dos diputados bajando del pueblo han sido una sorpresa y la cosa está bullint pero bien», admite un observador.
El fenómeno tiene precedentes, según se recuerda en el hilo. Ciudadanos llegó a ganar unas elecciones en Cataluña con un discurso similar de confrontación identitaria. La diferencia, según esas intervenciones, es que Aliança Catalana no juega a la españolidad, sino a lo contrario: un catalanismo étnico y cultural que rechaza tanto el marco español como el independentismo de izquierdas. «Los catalanes no somos de izquierdas. Los catalanes somos catalanes y tenemos derecho al mantenimiento cultural y étnico», reza un comentario reproducido en el debate.
La grieta en el independentismo
El movimiento independentista, históricamente asociado a posiciones progresistas, se enfrenta, según algunos participantes, a una escisión por su flanco derecho. Aliança Catalana ha abierto una brecha que ERC y la CUP miran con incomodidad, según esas voces. «Escoria como la CUP, ERC o la propia TV3 la odian más a ella que a VOX», sostiene una intervención que refleja la tensión interna.
La cuestión de fondo es si este fenómeno es orgánico o inducido. Hay quien ve una estrategia del Estado para dividir al independentismo, y hay quien simplemente constata que el votante existe y nadie lo representaba. Lo que está claro, según los participantes, es que la televisión pública catalana ha decidido darle pantalla, y eso, en política, nunca es neutro.
Con dos diputados y una aparición en TV3, Aliança Catalana ha conseguido lo que muchos partidos no logran en años: que se hable de ella, según los participantes. El resto es literatura.