SMS de Intrum por deudas no reconocidas: la treta del 900100247
Un mensaje que reclama 426 euros por una deuda que el destinatario no reconoce puede ser una treta, según advierten varios participantes del hilo. El número que aparece detrás, el
900100247, se repite en avisos idénticos. La respuesta que se da en la conversación: Intrum es una empresa de recobro que compra carteras de deuda a otras compañías, y sus reclamaciones llegan a móviles que no tienen por qué pertenecer al deudor original. El caso que abre la conversación es el de alguien que asegura no deber nada, que se dio de baja de Vodafone y Orange hace años y dio por cerrado todo. Lo que le resulta llamativo es que el aviso llegue justo un mes después de abrir una cuenta online en BBVA.
Qué es Intrum y por qué llegan estos avisos
Intrum compra deuda vencida y la cobra por su cuenta; ese es el modelo que se describe en el hilo. El aviso típico consiste en un SMS con una cifra cerrada, un teléfono 900 de atención y un portal para «gestionar la deuda». Otros relatos añaden variantes parecidas: una supuesta deuda con
Caixabank cuando hace más de diez años que no hay cuenta allí, o llamadas de una empresa de recobro que arrancan justo después de dar de alta una línea con
O2. Hay quien sospecha que los datos personales circulan entre compañías; la coincidencia entre un trámite reciente y un aviso de cobro no prueba nada por sí sola, pero varios afectados la señalan como lo más inquietante.
El número reciclado: por qué llaman a quien no debe nada
La explicación que más se repite en el hilo apunta a causas mecánicas: esas líneas casi siempre pertenecieron antes a otra persona. El deudor dio de baja el teléfono o falleció, y la empresa de recobro conserva el número que aparecía en el contrato original. Da igual el nombre que se diga al otro lado: la máquina sigue llamando. En el móvil, bloquear zanja el problema; en el fijo, donde varias operadoras no permiten filtrar llamadas y algunas cobran por hacerlo, la cosa se complica bastante más.
«Yo no me llamo Fulanito»: la frase que corta la llamada
Un afectado cuenta que llamó al 900, escuchó al operador y le respondió, con toda la calma, que él no era la persona reclamada. Ahí acabó el asunto. Otros optan por el entretenimiento y mantienen a los recobradores al teléfono hasta que dejan de insistir por puro agotamiento. También hay quien pasó una temporada recibiendo mensajes sobre el registro de morosos
ASNEF hasta que cesaron; en ese relato, el aviso llegó sin que el afectado reconociera deuda alguna.
Llamadas agresivas: el aviso sobre los familiares mayores
No todo son SMS. Un participante describe llamadas con un tono agresivo y una autoridad impostada que llega a hacer dudar de si uno cometió algún error en un trámite de telefonía o asesoría. Asegura que a él le pilló curtido, pero avisa de que el registro intimidatorio funciona con gente menos acostumbrada. De ahí la recomendación que se repite: advertir a los mayores de la casa, que suelen ser los que acaban picando.
¿Puede una reclamación acabar en juicio?
Sí. Desde el lado de quien trabaja con expedientes judiciales se apunta que esta empresa genera una cantidad notable de monitorios, el procedimiento judicial que reclama una deuda impagada.
Varios participantes dan por hecho que estos mensajes seguirán llegando mientras el negocio consista en insistir, y que lo que funciona es bloquear el número en lugar de marcar el 900.