Treonato de magnesio y pregnenolona: el cóctel de un médico de 90 años
Un médico jubilado que roza los 90 años, viudo, con un perro llamado Curro y un chalet en el valle de Cerceda, toma desde hace años dos suplementos que no aparecen en la farmacia de guardia: treonato de magnesio y pregnenolona. Lo cuenta un amigo suyo, que a su vez lo ha consultado con una IA y ha trasladado la conversación a un foro de consumo. La respuesta de la máquina es entusiasta: habla de
sinergia sináptica, de plasticidad neuronal, de protección contra el deterioro cognitivo. La letra pequeña, como casi siempre, la ponen los demás.
Qué dice exactamente la IA sobre el treonato de magnesio
El argumento central es que el treonato de magnesio es
la única forma que cruza de manera significativa la barrera hematoencefálica. Según el texto, aumenta la densidad de sinapsis en el hipocampo y la corteza prefrontal, mejora la memoria espacial y de trabajo, reduce la ansiedad y tiene efecto neuroprotector. Se citan estudios del MIT de 2010 y trabajos en humanos entre 2016 y 2023. La dosis que la IA considera razonable ronda los
1.500-2.000 mg del compuesto al día, lo que equivale a 140-200 mg de magnesio elemental, preferiblemente por la noche.
La pregnenolona, por su parte, se presenta como la
madre de todas las hormonas esteroideas. El texto asegura que potencia la mielinización, la neurogénesis y el sueño profundo, y que tiene efecto neuroprotector en esquizofrenia, depresión, alzhéimer y traumatismo craneoencefálico. Las dosis que maneja van de
10 a 50 mg diarios, con matices por sexo: mujeres 10-30 mg, hombres 25-50 mg. La IA menciona a Dale Bredesen y Peter Attia como usuarios de protocolos similares.
El precio y la letra pequeña: dónde se rompe el relato
El primer golpe de realidad llega con el coste. El treonato de magnesio es
caro y escaso. En Amazon aparece por 50 euros, y en compra recurrente por 55. En una tienda internacional se encuentra más barato, y quien lo compra comparte incluso un código de descuento. La pregunta de fondo es si el sobrecoste se justifica frente a otras formas de magnesio. Hay quien sostiene que el citrato también eleva los niveles cerebrales y que existe un estudio en PubMed que lo respalda. El treonato, en cambio, no se encuentra en los complejos multivitamínicos habituales.
La segunda grieta es hormonal. La pregnenolona se convierte en progesterona, DHEA, testosterona, estrógenos y cortisol. En personas con cáncer hormono-dependiente o antecedentes familiares fuertes, la recomendación de la IA es consultar antes con un médico y hacerse analíticas. Un participante lo dice sin rodeos: su padre recibe inyecciones inhibidoras de la testosterona por un cáncer de próstata y su madre ha tenido cáncer de mama hormonodependiente.
Ni de coña se plantea tomar nada hormonal.
El problema de fiarse de una IA para decisiones de salud
La conversación deriva hacia un asunto más incómodo: la facilidad con la que una IA valida cualquier suplemento. Un participante lo resume con retranca: si le dices a la máquina que tomas caca de perro, te dará la explicación de por qué es saludable. Otro apunta que la IA no distingue entre evidencia sólida y promesa comercial. El propio autor del mensaje inicial reconoce que el médico de 90 años no conocía el treonato hasta que lo leyó en una revista médica; antes tomaba cloruro de magnesio Nigari con pregnenolona.
El historial de efectos adversos tampoco ayuda. Un caso citado: una persona desarrolló una hepatitis por tomar cúrcuma con piperina y jengibre, una cápsula diaria durante más de un mes. Los síntomas fueron ictericia y agotamiento físico. El detalle importa porque el hígado y los riñones procesan todos los suplementos, incluidos los excipientes. La conclusión que se extrae es que el problema no es solo la molécula, sino la dosis, la pureza y el tiempo de exposición.
Qué se sabe del magnesio que no sea treonato
El magnesio es el suplemento más discutido y el menos problemático. Se habla de citrato, bisglicinato, taurato y quelato. El quelato es el que mejor tolera quien los rota. El taurato genera dudas porque la taurina aparece en bebidas energéticas, aunque una IA consultada dice que no es estimulante. El treonato, en cambio, no se encuentra en los complejos habituales. La recomendación general es empezar por dosis bajas y ajustar según la respuesta digestiva: si aparecen heces blandas, bajar.
El telediario de Cuatro, según un participante, dedicó un reportaje a meter miedo sobre los suplementos, citando magnesio y ashwagandha, y recordando el dinero que mueve el sector. La lectura que se hace es que el miedo selectivo protege a la industria farmacéutica. La ironía es que el magnesio es uno de los pocos suplementos con evidencia razonable y precio bajo.
La pregunta que queda sin responder
El médico de 90 años juega al ajedrez con su amigo y, según este, casi nunca le ganaba. Ahora le gana de vez en cuando. No hay forma de saber si es el treonato, la pregnenolona, los ocho horas de sueño, el perro o el valle de Cerceda. La IA promete claridad mental y menos niebla. El bolsillo avisa. Y el historial familiar, en algunos casos, directamente prohíbe. ¿Merece la pena apostar por un cóctel que nadie ha probado en un ensayo clínico con personas sanas de 90 años?