Telefónica se hunde: de 30 euros a 3,4 en dos décadas de errores y política
La historia reciente de Telefónica es la de un valor que parece no tocar fondo. En los meses previos a la discusión, la acción caía el día antes del dividendo, y sin descontarlo, se descuenta al día siguiente. Dos meses sin levantar cabeza, y lo peor, según los análisis, aún estaría por llegar.
El abismo de la cotización: de estrella del IBEX a valor refugio de 'langostos'
Telefónica llegó a cotizar por encima de los 30 euros en la burbuja del 2000. Veinte años después, el precio ronda los 3,4 euros. Una caída superior al 89% que contrasta con los máximos históricos que marca el IBEX 35, impulsado por bancos, eléctricas y Repsol. Durante la discusión, se mencionan soportes en 3,33 y 3,22 euros, con expectativas de que se rompan a la baja. Algunos inversores comparan la situación con la del Banco Popular: «va a palmar hasta la camisa».
Dividendo recortado y venta de activos: la estrategia de 'rebañar el plato'
Uno de los detonantes de la última caída fue el recorte del dividendo, un movimiento que la dirección justificó para destinar recursos a la compra de otras operadoras. Se barajan adquisiciones de operadoras virtuales o incluso de Vodafone. Al mismo tiempo, la compañía vende sus activos en Iberoamérica, a menudo a pérdidas, para centrarse en Europa. El penúltimo movimiento: la posible venta de su sede en la Gran Vía de Madrid por unos 250 millones de euros. Para muchos, es una operación que denota urgencia financiera más que estrategia.
Injerencia política y falta de competitividad: el verdadero lastre
El nombramiento de Marc Murtra, procedente del sector de la defensa, como presidente, refuerza la percepción de que el gobierno maneja los hilos de la compañía. La conexión con Indra y el gasto militar creciente abre interrogantes sobre si Telefónica se convertirá en un brazo del Estado. En el plano competitivo, la empresa ha perdido fuelle frente a Deutsche Telekom, que vale entre cinco y seis veces más. La ausencia de ventaja competitiva real –sus servicios son caros y dependen del fútbol para retener clientes– la deja expuesta en un mercado de telecomunicaciones cada vez más comoditizado.
¿Oportunidad o trampa? Las posturas encontradas
Mientras unos ven en esta caída una oportunidad de compra esperando precios de 2,8-3 euros, otros recelan: la empresa arrastra una «basura política» y una estructura sobredimensionada. La incertidumbre es enorme, y el único consenso es que la acción no ha encontrado suelo. «El que no corre, vuela», sentencian los más pesimistas.
El dato que descoloca: mientras el IBEX marca máximos, Telefónica no consigue reaccionar ni con el rally de Navidad. La pregunta es si la compañía logrará reestructurarse o si este es el principio del fin de un gigante que supo ser el buque insignia de la economía española.