El Ariki Mau
Make Risia LOL again
No te engañes, te digo que eso es una de las peores cosas que puedes hacer:
5 Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, 2 y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. 3 Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? 4 Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. 5 Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró.
Aquí San Pedro te está diciendo que no te están imponiendo que seas fuerte, se te permite ser débil y no serás culpable. Entonces que cada cual haga según su fortaleza, pero que no se engañe.
5 Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, 2 y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. 3 Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? 4 Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. 5 Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró.
Aquí San Pedro te está diciendo que no te están imponiendo que seas fuerte, se te permite ser débil y no serás culpable. Entonces que cada cual haga según su fortaleza, pero que no se engañe.
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No he hablado nunca de las tentaciones en general, sino del acto de la autosatisfacción a solas y discreta y moderadamente, del cual pienso que no siempre es pecado o, si lo es, a lo sumo será venial. Yo no veo que, oficialmente, la ICAR le haya dado tanta importancia a lo largo de la historia. Otra cosa son algunas publicaciones de sacerdotes particulares, como por ejemplo Para salvarte de Jorge Loring. Y lo de la película de El monje es otra historia, ese ya se mete con mujeres y todo.
Una represión sensual extrema es peligrosa, para uno mismo e, incluso, después, para los demás.
San Agustín afirmó que la castidad y la continencia son dones que provienen de Dios, los cuales se deben pedir en la oración si no se poseen. No son fruto de nuestro esfuerzo (aunque debemos cooperar y querer aceptarlo y conservarlo). Se piden, pues, pero si mientras no los da todavía, entonces humildad reconociendo nuestra limitación, que de todos modos la humildad es el primer paso hacia la santidad, en conformidad con que han dicho todos los santos. Humildad que lleva a la oración.
