Disclosure Day: la supuesta revelación ovni de Spielberg que ya es un fenómeno
Mediante una mezcla de metraje real y ficción generada por IA, el cineasta habría colado en su último estreno imágenes desclasificadas del Pentágono. Al menos eso aseguran los más fervientes defensores de la película, que ven en ella una puerta abierta a la verdad extraterrestre. El dato curioso: la misma cinta está cosechando críticas devastadoras.
El metraje real que agita la ufología
Según sostienen algunos espectadores, los últimos minutos de «Disclosure Day» incluyen grabaciones auténticas de avistamientos a nivel mundial, intercaladas con recreaciones generadas por inteligencia artificial. Entre ellas, el famoso incidente de Nixon con Jackie Gleason o los testimonios de Roswell. La tesis de fondo: el Pentágono estaría utilizando el cine como herramienta de filtración controlada, algo que el propio gobierno ha insinuado al desclasificar archivos ovni en los últimos meses. No es casual que la película se estrene justo cuando la agencia espacial estadounidense publica nuevos informes sobre fenómenos aéreos no identificados.
Una recepción agridulce: del cine a la trinchera
Sin embargo, el consenso crítico es casi unánime: la película es, en palabras de varios analistas, «la peor de la carrera de Spielberg». Se la acusa de reciclar la estructura de «Encuentros en la tercera fase» sin aportar nada nuevo, con personajes planos y un guion que derrapa hacia lo inverosímil. Las plataformas de agregación de críticas reflejan puntuaciones bajas, y en redes abundan los memes sobre su «truñismo». El contraste no puede ser mayor: mientras unos la aclaman como el mayor acto de transparencia gubernamental desde el Proyecto Libro Azul, otros la despachan como un refrito hecho para la taquilla fácil.
El negocio de la revelación
Más allá del debate espiritual, hay un componente económico ineludible. La cinta ha llenado salas en su primer fin de semana, pero el boca a boca negativo podría hundir su taquilla. Mientras tanto, plataformas como Netflix ya negocian los derechos de streaming. Quienes abogan por la teoría del «disclosure» recuerdan que el verdadero beneficio no es la venta de entradas, sino la normalización del fenómeno ovni en la cultura popular, allanando el camino para una industria paralela de divulgación y «evidencias».
Una cosa es segura: «Disclosure Day» ha abierto una brecha entre los que creen haber visto la verdad y los que solo vieron un mal guion. Entre unos y otros, Spielberg ríe mientras cuenta los millones.