Apocalipsis ya tiene Anticristo: el príncipe Bin Talal
Grecox abre el hilo en agosto sosteniendo que el Apocalipsis de San Juan empieza a cumplirse. Cuatro meses de tira y afloja, unos 400 mensajes, y ya tiene nombre para el Anticristo, un Papa Francisco convertido en Falso Profeta y un calendario con años concretos. El foro se parte en dos mitades que no se hablan.
Qué se ha sabido
En septiembre, Grecox pone tres piezas encima de la mesa: la renuncia de Benedicto XVI en febrero de 2013, la cesión de la custodia de los lugares santos de la Explanada de las Mezquitas a la dinastía hachemita ese mismo marzo y, sobre todo, el curriculum del príncipe jordano Hassan bin Talal, al que coloca al frente del futuro gobierno mundial. Antes de dar el nombre suelta una pista —nacionalidad y profesión— y avisa de que ni el 99 % del foro lo conoce. Alfie lo acierta en minutos tirando de Wikipedia y del CV del personaje. Grecox lo confirma sin rodeos.
Las predicciones se acumulan. Primera fase de tres o cuatro años —guerra mundial, reset de la economía global y «terremoto» en el Vaticano— con la destrucción de Damasco por parte de Israel como detonante en un plazo de dos o tres años. Para 2018,
gobierno único mundial y moneda única. Del Vaticano sostiene que Francisco venderá la Iglesia al NWO, que Benedicto saldrá de Castelgandolfo a denunciarlo y que él mismo ha localizado la primera aparición pública del Anticristo y el Falso Profeta juntos. A finales de año añade: «diciembre será un punto de inflexión», con especial atención a los lunes y los miércoles.
Los hechos se amontonan en otoño. En septiembre,
cinco cardenales se rebelan contra Francisco por la comunión a divorciados. En noviembre, Israel cierra la Explanada de las Mezquitas, Abbas lo llama
«declaración de guerra» y el ministro de Vivienda Uri Ariel habla de sustituir Al Aqsa por un templo judío. El 29 de noviembre, según lo que enlaza Dolan25,
Francisco reza en la Mezquita Azul de Estambul. Suculum añade la resolución de la ONU que exige a Israel renunciar a su arsenal nuclear y el reconocimiento del Estado palestino por el Congreso español.
En paralelo, el asunto de las Piedras Guía de Georgia. Monsieur George pone el foco en el cubo que tapaba un hueco de la losa y que lleva grabados un 20 y un 14. Leovigildo lo pasa a 2D. Nico encuentra la misma piedra con el hueco vacío años atrás. Drusbi responde con Apocalipsis 20:14 y el hilo se va por ahí varias páginas.
Dónde está la bronca
La guerra es Aletheia contra medio foro. Él repite que el Apocalipsis se escribió en el siglo I, que las siete colinas son Roma, que el 666 es la gematría de Nerón y que aplicarlo a hoy es «analfabetismo científico». Le responden con textos. Nut y el usuario que firma como «Jesús lo dijo» sostienen que la bestia es el Estado de Israel y que la gran Babilonia es Jerusalén porque en Apocalipsis 11:8 se dice que allí crucificaron al Señor. Grecox apostilla que la bestia «existía, ya no es, pero volverá». Fasolislithuan se suma a la tesis de Jerusalén con el mismo versículo.
goldberg entra acusando a Grecox de ocultar sus motivos y de escribir con sesgo. Grecox responde que es antisionista y que revisen sus mensajes antiguos. Don Álvaro recuerda que los primeros cristianos ya pensaban lo mismo con Roma y que al final nada pasó. Monsieur George, Walter Eucken y Carcharodon Carcharias defienden que Grecox no es un troll aunque esté equivocado. Walter Eucken aporta su propio diagnóstico: la Iglesia Católica «padece de un cisma no declarado», modernistas contra tradicionalistas. Aquiatico de pescaico y Leovigildo sueltan que el post no aporta nada. Nadie se mueve.
Qué cambia respecto a antes
Grecox pasa de la exégesis bíblica a la agenda concreta y nombra un Anticristo con nombre y apellido. El eje del hilo deja de ser si el Apocalipsis es Roma o Jerusalén y pasa a ser cuándo empieza la fase. Los cinco cardenales y el cierre de la Explanada le dan material. Vuelve tras semanas de ausencia por el cierre de Al Aqsa y lo interpreta como «poner la primera piedra del Tercer Templo». El foro, mientras, mira el calendario: a la fase de tres años que él mismo marcó todavía le quedan 2015, 2016 y 2017.