Gratis para ellas.ojitos: De pago…
Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.

El suministro de terapias hormonales para la menopausia, como el spray Lenzetto y el parche Evopad, se ha visto interrumpido en España, generando una crisis de abastecimiento que ha obligado a Cataluña a autorizar fórmulas magistrales mientras la Agencia Española del Medicamento prevé la normalización para finales de 2026.
El desabastecimiento de medicamentos esenciales para la gestión de la menopausia ha convertido la rutina de miles de mujeres en un laberinto de farmacias vacías. Rebeca Marín, una paciente de 49 años residente en Cuenca, lleva seis meses intentando mantener su tratamiento con estradiol. Su médico le recetó inicialmente el spray Lenzetto, un medicamento que se administra mediante pulverización transdérmica. Cada caja contenía 56 dosis de 1,53 mg de principio activo. El problema llegó antes del verano, cuando el suministro se interrumpió de forma abrupta.
La ginecóloga de Marín intentó una alternativa en junio, cambiando a parches de 25 miligramos de la marca Evopad. La transición no fue suave. El cuerpo humano no responde a los cambios de vía de administración como un interruptor que se enciende y apaga. Al pasar del spray al parche, la paciente notó diferencias inmediatas en la absorción y el control de los síntomas. Ahora, incluso esta segunda opción se ha agotado. Marín afirma que solo le quedan dos cajas de medicamento, una incertidumbre que comparte con cientos de mujeres en toda la geografía española.
La Agencia Española del Medicamento reconoce oficialmente el problema de suministro para ambos fármacos. Según la información publicada en su web oficial, el restablecimiento del Evopad estaba previsto para la semana del 5 de octubre de 2026. Para el Lenzetto, la agencia promete que la situación se reanudará en noviembre y quedará completamente solventada en 2027. Estas fechas de normalización, aunque oficiales, resultan insuficientes para una población que lleva meses sufriendo los efectos de la retirada hormonal.
Cambiar un tratamiento hormonal no es un mero trámite administrativo ni un intercambio de genéricos equivalentes. Cada mujer tiene una respuesta fisiológica única al estradiol. Lo que funciona para una puede no ser adecuado para otra, e incluso la misma paciente puede requerir ajustes si cambia la forma de administración. La retirada brusca de las hormonas o los cambios frecuentes en la dosificación conllevan riesgos reales para la salud.
Jesús Presa, secretario de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) y jefe de Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario de Jaén, advierte sobre los peligros de la interrupción. «La retirada brusca es muy peligrosa: afecta gravemente la calidad de vida e incluso puede aumentar el riesgo cardiovascular», explica. Además, volver a tomar el medicamento tras una pausa genera un riesgo trombótico adicional. El cuerpo necesita tiempo para adaptarse a la presencia de las hormonas; forzar ese proceso con cambios constantes crea inestabilidad clínica.
Los síntomas que aparecen durante el desabastecimiento son variados y severos. Marín describe sofocos intensos, menstruaciones irregulares que duraban meses, dolores de cabeza continuos que no cedían con analgésicos y una niebla mental que afectaba a su concentración. También reporta un aumento de peso de más de 12 kilos en poco tiempo, a pesar de no haber modificado su dieta. La fatiga crónica y el insomnio completan un cuadro clínico que deteriora significativamente la vida diaria de las pacientes.
Ante la imposibilidad de asegurar el suministro de los medicamentos comercializados, el gobierno de Cataluña tomó una medida excepcional. Anunció que daría un mes a las farmacéuticas y al sistema de distribución para restablecer la circulación del Lenzetto. Si no se lograba, la comunidad autónoma permitiría a las farmacias elaborar fórmulas magistrales del compuesto activo. Esta solución, aunque práctica a corto plazo, no está exenta de controversia técnica.
Presa considera que la fórmula magistral puede servir como un parche temporal, pero no como una solución estructural. «Puede crear errores de dosificación y no todas las farmacias están preparadas para hacer fórmulas magistrales», señala. La estandarización de la dosis es crucial en la terapia hormonal. Una variación mínima en la concentración puede alterar la eficacia del tratamiento o provocar efectos secundarios no deseados. Además, la falta de preparación de algunas farmacias para este tipo de elaboraciones complica el acceso a la medicación en zonas rurales o con menos recursos.
La AEEM ha mantenido reuniones con la Agencia del Medicamento para transmitir la urgencia de la situación. Presa critica la falta de información clara y la sensación de improvisación. «Lo que era un desabastecimiento en ciertos productos ha tenido un efecto dominó», afirma. La asociación insiste en que la terapia hormonal no es un capricho ni una moda estética, sino un tratamiento médico necesario para regular la función del organismo cuando la producción natural de hormonas disminuye.
Las razones exactas del colapso en el suministro siguen sin estar completamente aclaradas. En la AEEM barajan la posibilidad de que el problema no sea el principio activo, el estradiol, sino el dispositivo de administración del spray. El estradiol sí está disponible en otras formas, como cremas y parches, lo que sugiere que la interrupción podría ser específica de la tecnología de entrega del Lenzetto. Las farmacéuticas han atribuido la crisis a una sobrecarga de peticiones que superó las previsiones de stock, negando que haya una salida masiva de medicamentos hacia otros países.
El impacto económico para las pacientes es mínimo en términos directos, pero el costo humano es alto. El medicamento financiado por la Seguridad Social puede costar tan solo un euro al mes para la paciente. La versión no financiada, que llega a costar 30 euros, tampoco ha escapado a la escasez. La barrera no es el precio, sino la disponibilidad. Marín ha iniciado una campaña de recogida de firmas para reclamar al ministerio de Sanidad. En una semana, ha acumulado 25.000 apoyos, una cifra que demuestra la magnitud del malestar social y la urgencia percibida por las usuarias.
La paciente planea presentar estas firmas en la sede del ministerio en Madrid sin cita previa. Su objetivo no es solo obtener medicación, sino garantizar que no vuelvan a ocurrir situaciones de incertidumbre tan prolongadas. «Es factible que cuando a mí se me acaben las dos cajas que tengo, vuelva a encontrarme mal», dice Marín. Su testimonio resume el miedo de una comunidad que depende de un suministro estable para mantener su calidad de vida.
La terapia hormonal es un tratamiento médico que debe ser supervisado por un profesional de la salud. Ante la escasez de medicamentos, es fundamental contactar con el médico tratante para ajustar la terapia y evitar riesgos para la salud.
Lenzetto, Evopad, Agencia Española del Medicamento, Cataluña, Rebeca Marín, Jesús Presa, AEEM, Cuenca, Madrid, Hospital Universitario de Jaén