El juez da 72 horas a Zapatero para documentar las joyas
Un juez ha concedido al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero un plazo de 72 horas para presentar la documentación relativa a las joyas, y ha citado a sus hijas el próximo 30 de noviembre. Tres días. La cifra, escueta, ha reabierto la pregunta que hay quien repite en el debate: por qué se concede otro plazo en lugar de exigir una consecuencia.
¿Por qué el juez da 72 horas y no más?
El dato choca con la sensación de que el calendario ya se había agotado. Hay quien sostiene que el plazo habría vencido semanas atrás, lo que convertiría este nuevo ultimátum en una prórroga sobre otra. Hay quien compara con el contribuyente corriente: quien no paga a Hacienda en su fecha recibe un recargo, no una segunda fecha. Nadie ha explicado, por ahora, en qué se sustenta la diferencia de trato.
Las joyas y el certificado que sigue sin llegar
El núcleo del asunto son las joyas y su origen. Se ha planteado, sin aportar pruebas, que Zapatero habría intentado que fuera el propio juez quien reclamara a Arabia Saudí los certificados de autenticidad, y que esa jugada no habría salido según lo previsto. Los documentos pendientes son la pieza que da o quita sentido a todo lo demás: sin trazabilidad, el relato de cada parte se sostiene en el aire.
¿Es un ultimátum real o una formalidad?
La respuesta depende de a quién se escuche. Hay quien sostiene que la entrega de la documentación no resulta obligatoria, lo que dejaría el requerimiento en un acto sin efecto práctico inmediato. Y hay quien defiende que se trata de un trámite necesario para dar impulso al procedimiento y avanzar hacia los escritos de calificación. La incógnita que queda abierta: si el papel no aparece, ¿habrá detención o una tercera fecha?
El análisis se atasca justo ahí. Unos leen un aviso serio de los tribunales; otros, una prórroga más en una causa que no termina de cerrarse. Mientras el reloj corre, la documentación sigue sin llegar.