La OTAN recluta guionistas de Hollywood para su propaganda
La Alianza Atlántica está celebrando reuniones privadas con guionistas, directores y productores de cine y televisión en Europa y Estados Unidos, según ha revelado The Guardian. Una iniciativa que sus detractores califican abiertamente de intento de generar propaganda a favor del bloque militar. Ya se han realizado tres sesiones en Los Ángeles, Bruselas y París, y en junio está previsto otro encuentro en Londres con miembros del Sindicato de Guionistas del Reino Unido.
El aviso de un guionista irlandés
El irlandés Alan O'Gorman, premiado este año por la película 'Christy', no se ha mordido la lengua: calificó el encuentro de «escandaloso» y «claramente propaganda». Advirtió, además, del riesgo de que los creadores se dejen seducir por la sensación de acceso privilegiado a información de inteligencia o militar presentada como verdad. La analogía con la escena de Casablanca donde se juega en el local de Rick no es casual: se trata de una operación de influencia disfrazada de colaboración creativa.
Una práctica vieja con ropajes nuevos
La historia demuestra que la industria del entretenimiento siempre ha estado cerca del poder militar. Películas como 'Top Gun' son el paradigma de la colaboración abierta entre el Pentágono y Hollywood. Pero lo que ahora se denuncia es un paso más: reuniones secretas donde se ofrece acceso exclusivo a información clasificada a cambio de narrativas favorables. Algunos analistas señalan que, aunque la práctica no es nueva, la diferencia está en la explicitación del objetivo propagandístico.
Reacciones y escepticismo
Las reacciones en el sector oscilan entre la indignación y el cinismo. «Yo grabo lo que quieran por un cuenco de arroz», ironizaba un técnico del medio, reflejando la precariedad que empuja a muchos a aceptar cualquier encargo. Otros apuntan a que el problema de fondo no son las reuniones, sino que la narrativa bélica se ha normalizado hasta el punto de que se considera aceptable que una organización militar marque el guion de la ficción mainstream.
¿Qué viene ahora?
Con la próxima cita en Londres, está por ver si la presión pública conseguirá frenar estas sesiones o si, por el contrario, se consolidarán como una herramienta más de comunicación estratégica. De momento, la credibilidad de la OTAN como fuente neutral de información queda en entredicho. Como apuntó un comentarista, la bandera que ilustraba el artículo original parecía «más falsa que un euro de madera». Quizá un buen resumen del estado de la cuestión.