Velarde FC expedienta a un infantil por mofarse del 8-0 a un rival femenino
El fútbol base español vuelve a tropezar con la misma piedra. La Asociación Española para la Paridad y la Igualdad en el Deporte (ASESPAI) denunció la publicación de un jugador de 12 años, categoría infantil, del Velarde F.C., que compartió en redes sociales una imagen del
8-0 frente al Monte Soccer Féminas acompañada del hashtag
«A fregar». Para la entidad, el mensaje no se ajusta a los valores de respeto que deben acompañar al deporte base. El club de Muriedas asegura que actuó desde el primer minuto: abrió un expediente sancionador al menor, informó a la Federación Cántabra y comunicó a la familia la gravedad de la publicación. El contenido fue retirado, el jugador reconoció su error y el Velarde insiste en que todo el proceso será estrictamente interno por tratarse de un menor.
La respuesta del club: expediente, federación y charla obligatoria
La entidad recuerda que en su régimen disciplinario existen sanciones deportivas, como dejar fuera de convocatorias, aunque lo esencial, recalcan, es la parte educativa. El Velarde ha anunciado una charla formativa obligatoria para todos sus futbolistas, más de
470 niños y niñas, centrada en dos ejes: respeto e igualdad en el deporte, y el impacto del uso de redes sociales en su día a día. El objetivo declarado es frenar comportamientos que, como denuncian desde ASESPAI, siguen dejando ver que la igualdad en el fútbol base no es todavía un terreno conquistado. La asociación lamenta que unas niñas de 12 años tengan que recibir mensajes así tras un partido y pide a clubes, entrenadores y familias que también hagan autocrítica.
Qué se discute cuando se discute el 8-0
El episodio ha reabierto un debate que no es nuevo, pero sí urgente. Una parte de los mensajes que circulan por la red minimiza el asunto: se argumenta que se trata de
«cosas de críos», que a esas edades los chavales se guían por instintos primarios y que un puyazo al equipo perdedor es normal en cualquier competición. Otra corriente sostiene que el problema no es la broma puntual, sino el marco: la diferencia de nivel entre un equipo masculino y uno femenino de la misma categoría convierte el resultado en algo predecible, y algunos mensajes llegan a pedir que se deje de programar ese tipo de enfrentamientos o que se jueguen equipos mixtos con el mismo número de chicos y chicas para igualar el nivel. Hay quien va más allá y defiende que el
fútbol femenino tiene un juego más técnico y limpio que el masculino, y quien responde que eso es una forma de condescendencia.
El menor, la federación y el ruido de fondo
Mientras el club cierra filas en torno al proceso interno, la discusión pública se ha desplazado a otro terreno: el trato al menor. Hay mensajes que denuncian un supuesto acoso al chaval por parte de medios y asociaciones, y otros que consideran que la sanción es proporcionada porque el mensaje era público. El Velarde insiste en que todo el proceso será estrictamente interno por tratarse de un menor, y la Federación Cántabra ya está informada. Lo que queda por ver es si la charla formativa para más de 470 futbolistas sirve para algo más que para cubrir el expediente.
El debate de fondo no es el 8-0. Es si el deporte base debe ser un espacio protegido de la política, o si la política ya estaba dentro desde el momento en que se programó el partido. Con estos mimbres, el cesto se teje solo.