El Salvador ya es más seguro que Francia y la economía lo nota
La tasa de homicidios de El Salvador cerró 2025 en 1,19 por cada 100.000 habitantes, por debajo de la de Francia o Canadá. El país que en 2015 era uno de los más violentos del mundo ha reducido el crimen de forma drástica bajo la presidencia de Nayib Bukele, y ahora empieza a recoger beneficios económicos: la economía creció un 4% en 2025, gracias a un repunte de la inversión.
Inversión disparada y pobreza a la baja
El crecimiento se sostiene en el turismo, la construcción y la infraestructura, según los datos publicados en el arranque de 2026. La Encuesta del Banco de Reserva revela además un descenso notable de la pobreza. El país encadena dos años creciendo casi al doble de la media de los últimos 25 años, señalan los informes económicos.
¿Modelo sostenible?
No todo es un cuento de hadas. Hay quien advierte de que crecer desde niveles de ruina da cifras engañosas, y que la concentración en construcción y turismo deja la economía vulnerable. Otros responden que la seguridad es la base de todo: sin ella no hay inversión ni prosperidad. Las dudas sobre el coste democrático de las políticas de mano dura siguen sobre la mesa, pero de momento los números cantan.
Mientras Occidente coquetea con la recesión, en San Salvador se espera que el PIB y la inversión sigan expandiéndose con fuerza en 2026. La pregunta incómoda es si este modelo puede durar sin que el precio político se vuelva demasiado alto.