Incendio en bar de Bangkok: llamas con presión de lanzallamas y salidas bloqueadas
Las imágenes del incendio en un bar de Bangkok no dejan indiferente. Las llamas salen a presión, como si de un lanzallamas se tratara, y los testimonios apuntan a una práctica letal: las salidas de emergencia bloqueadas para evitar que los clientes se marchen sin pagar. El fuego, alimentado por disolventes baratos o aerosoles acumulados, convirtió el local en una trampa mortal.
La presión del fuego: ¿backdraft o acumulación de productos inflamables?
El chorro continuo de llamas desconcertó a los presentes. Mientras unos apuntaban a un backdraft, otros señalaban la presencia de disolventes y aerosoles de bajo coste, muy comunes en locales tailandeses. Las instalaciones eléctricas y los aires acondicionados de escaparate, a menudo deficientes, completan el cóctel explosivo. Los bomberos, equipados con mangueras de baja presión, poco pueden hacer cuando la madera contrachapada arde como si fuera napalm.
Salidas de emergencia bloqueadas: una práctica habitual en Bangkok
El dato más alarmante no es la intensidad del fuego, sino que las salidas de emergencia estaban bloqueadas. Según varios relatos, los dueños de los bares las cierran para impedir que los clientes se escapen sin pagar las consumiciones. Una práctica que, lejos de ser aislada, se repite en muchos garitos de la ciudad. Los códigos de seguridad existen solo sobre el papel de la licencia de apertura; en la realidad, priman los ingresos sobre las vidas.
El incendio de Bangkok vuelve a poner sobre la mesa la fragilidad de la seguridad en la hostelería local. Mientras las autoridades investigan, la pregunta incómoda persiste: ¿cuántos locales más son trampas mortales disfrazadas de bares?