Komanche O_o
Será en Octubre
- Desde
- 1 Jul 2014
- Mensajes
- 85.260
- Fruta
- 125.222
Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.

Una publicación viral afirma que un museo escocés ha retirado sus momias antiguas por la «falta de consentimiento» de los difuntos. La medida se enmarca en un debate museístico real sobre restos humanos, pero la formulación del tuit mezcla el hecho con una interpretación política.
Una publicación viral afirma que un museo escocés ha retirado sus momias antiguas por la «falta de consentimiento» de los difuntos. La medida se enmarca en un debate museístico real sobre restos humanos, pero la formulación del tuit mezcla el hecho con una interpretación política.
La publicación que ha corrido por redes asegura que en Escocia «las momias han sido retiradas del museo por falta de consentimiento de los difuntos». El texto añade que se trata de momias antiguas que no consintieron ser exhibidas, algo imposible por definición, y atribuye la decisión a los responsables del museo. La frase mezcla un hecho verificable —la retirada de restos humanos de algunas vitrinas— con una lectura política que no forma parte del acuerdo museístico.
El mensaje viral, difundido en inglés, sostiene que las momias fueron retiradas porque no dieron su consentimiento para ser exhibidas. La formulación es paradójica: un cuerpo de hace miles de años no puede consentir ni negarse. Esa contradicción es la que ha alimentado la difusión. El texto no cita ningún museo concreto ni ningún comunicado oficial, y no aporta fechas ni nombres de instituciones.
Los museos británicos llevan años revisando cómo exhiben restos humanos. La cuestión no es el consentimiento de los difuntos, sino el respeto a comunidades descendientes y la dignidad de los cuerpos. Varias instituciones han retirado momias y esqueletos de sus salas principales para reubicarlos en espacios más discretos o devolverlos a sus lugares de origen. Es una práctica extendida, no una decisión aislada de un museo escocés.
La publicación convierte una práctica museística consolidada en un eslogan político. Al hablar de «consentimiento de los difuntos» se ridiculiza la medida y se la atribuye a una ideología. El efecto es doble: se distorsiona lo que hacen los museos y se alimenta una polémica que no se corresponde con los protocolos reales. La retirada de restos humanos responde a criterios éticos y de conservación, no a una consulta a los fallecidos.
Ver publicación en X
Este mensaje y otros no están disponibles para visitantes. Regístrate para leerlo.