El daño ya está hecho: el rentista tapió su casa y espera al PP
El hilo se cansa del decreto y pasa a los hechos consumados. Ya no se discute el texto que cayó en el Congreso, sino lo que cada propietario hace con su piso. Y lo que hace es vender, tapiar o alquilar por habitaciones.
Qué se ha sabido
El Buho vuelve a su tesis de siempre: deshacerse de toda vivienda que no se use e invertir ese dinero en empresas con dividendo. Gonzalor responde que los propietarios que no venden empadronan a un familiar y esperan. VeteranoCobaya mete la variable exterior: dice que todo depende de si Wall Street y el dólar se hunden o no.
La cifra de la entrega la pone Archimanguina: su madre acaba de alquilar uno de sus pisos por
1.500 euros a una mujer que gana
8.000 al mes. Juega con que o se la han colado o la vivienda es solo un problema de publicidad, y anuncia que va a preguntar por la edad y el estado civil de la inquilina.
Javier.Finance aporta el otro extremo del mercado. Cuenta que se puso a buscar y todos los anuncios eran de alquiler de temporada, «con fraude de ley». Pone el caso de una rentista vecina suya: una familia normal, el hombre policía, no pudo entrar en un piso de
2.000 euros al mes; acabaron alquilando a
dos personas en cada habitación. Gutiérrez que le veo le contesta que una pareja con dos niños, siempre que sea solvente, es el inquilino ideal, y que un piso en Chamberí por
2.000 euros tiene cola.
Von Rudel se retrata: se declara rentista, dice que ha tapiado su casa y que no saca «un ladrillo de las ventanas» hasta que gobierne el PP, y si es con Vox.
apolyon vuelve a la cláusula que excluía a Cataluña del decreto y lo cuenta a gritos, con el tuit que lo denuncia pegado en el hilo.
En el plano político, MasZumbidos suelta el cálculo que mueve el debate: hay más votos de inquilinos que de propietarios. Nefersen avisa de que la pesadilla no ha acabado porque Junts ha frenado el decreto pero se ha abierto «a negociar otro».
Dónde está la bronca
El choque del tramo es si la caída del decreto arregla algo o lo empeora. Despotricador y Bobesponjista van en la misma dirección: el daño ya estaba hecho antes. Bobesponjista lo suelta sin rodeos: «Han matado el acceso al alquiler que ya estaba con estertores, sin ni necesidad de aprobar ningún decreto».
La otra pelea es por el perfil del inquilino. Gutiérrez que le veo sostiene que el mercado castiga a quien no es solvente, no a las familias. Javier.Finance le contesta con la vecina rentista y con los anuncios que solo eran de temporada, y remata que un piso de
2.000 euros acabó lleno de gente distinta cada dos por tres. Los dos cuentan realidades opuestas del mismo barrio. Gutiérrez le reprocha que hable de lo que no sabe; Javier.Finance insiste en que su vecina no es invento.
El tercer frente es la política. capitan anchoa se pregunta si todo esto es una cortina de humo para movilizar a la izquierda y sostiene que Sánchez está tocado y hundido. Lian no lo ve: cree que el adelanto electoral no llega ni en sueños. Antiparticula se queja de que ningún medio titularía la caída como él querría.
Qué cambia respecto a antes
Lo que antes era teoría del montaje se mezcla ahora con instrucciones de cartera. El Buho ya no habla de votos, habla de dividendo. Gonzalor ya no discute el decreto, discute si el casero empadrona a un familiar. Von Rudel pone fecha a su regreso al mercado: cuando gobierne el PP con Vox, y ni así si gobierna solo.
Entra un asunto nuevo: el alquiler de temporada como fraude de ley y la habitación como unidad de negocio. Ces25 lo resume en tres palabras: «CONSTRUCCIÓN O GLORIA». Y otra idea se abre paso: si el pequeño propietario deja de ser el colchón del alquiler español, alguien tendrá que poner los pisos que faltan.