Ucrania suspende los servicios consulares a los hombres en edad militar
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania anunció el 23 de abril la suspensión de nuevas solicitudes de servicios consulares para hombres ucranianos de entre 18 y 60 años residentes en el extranjero. La medida llega una semana después de que el país aprobara la nueva ley de movilización, y deja a esos ciudadanos sin poder renovar pasaporte ni recibir la mayoría de trámites. La única excepción: el registro de documentos de identidad para regresar a Ucrania.
La cartera que dirige Dmytro Kuleba justifica la decisión en que los estatutos que regulan el trabajo consular «deben actualizarse para adaptarlos a sus requisitos». En la práctica, las embajadas y consulados dejan de atender a ese perfil, salvo emergencias como accidentes de tráfico o catástrofes naturales. Los consulados de Praga y Barcelona ya habían suspendido el servicio, según adelantó Suspilne.
Qué supone quedarse sin pasaporte en el extranjero
El servicio estatal de pasaportes reconoció en Facebook que, «por razones técnicas», se ha suspendido la emisión de documentos confeccionados en sucursales extranjeras de la empresa estatal Document. Los menores de 12 años mantienen el acceso porque necesitan documentos biométricos.
El efecto práctico es que un ucraniano en edad militar que resida fuera puede quedarse con el pasaporte caducado y, en la práctica, indocumentado. Hay quien recuerda que la situación irregular no es automática: un pasaporte caducado no expulsa a nadie de un tercer país, porque los requisitos de entrada y de permanencia son distintos. Pero sin documento válido, renovar visados o acreditar identidad se complica.
El mensaje de Kuleba: «Quedarse en el extranjero no exime»
El ministro de Asuntos Exteriores fue explícito en X: «Cómo se ve ahora: un hombre en edad de servicio militar obligatorio se fue al extranjero, demostró a su estado que no le importa su supervivencia y luego viene y quiere recibir servicios de este estado». Y añadió: «Esto no funciona de esta manera. Nuestro país está en guerra. Quedarse en el extranjero no exime a un ciudadano de sus deberes para con la Patria».
Kuleba ordenó además «medidas para restaurar actitudes justas hacia los hombres en edad de reclutamiento en Ucrania y en el extranjero», y anunció que su ministerio dará más aclaraciones sobre el procedimiento. La BBC estimó en noviembre de 2023 que unos 650.000 hombres ucranianos en edad militar habían salido hacia la UE desde el inicio de la invasión a gran escala.
Quién se libra y quién no
Bajo la ley marcial, los hombres ucranianos de 18 a 60 años no pueden salir del país salvo excepciones. La suspensión consular no distingue por renta, pero en el debate público hay quien sostiene que quien tiene recursos encuentra fórmulas para esquivar el frente. En el otro extremo, hay quien recuerda el caso de un ciudadano deportado desde España que, según esa versión, acabó alistado poco después.
La decisión también abre la puerta a una paradoja legal: si un ucraniano no puede renovar su documentación, ¿puede pedir la nacionalidad del país de acogida o incluso un pasaporte ruso? La pregunta circula sin respuesta oficial. El Ministerio de Asuntos Exteriores se limita a prometer aclaraciones.
La brecha de género que nadie discute en voz alta
La movilización obligatoria solo afecta a los hombres. Esa asimetría alimenta una corriente de opinión que señala el contraste entre el discurso de igualdad y la práctica militar. Hay quien argumenta que las mujeres están empoderadas para todo excepto para ir al frente, y que la UE no aplica el mismo rasero a la hora de acoger a unos refugiados u otros.
El propio Kuleba ha criticado a los hombres que se fueron. La medida busca presionarles para que vuelvan. Si funcionará o no es otra cosa. Lo que está claro es que el consulado ya no es una ventanilla neutral: es una aduana con criterio militar.
¿Qué pasa cuando el Estado al que pides un papel te lo niega precisamente para que vuelvas a casa a cumplir? La respuesta, de momento, está en el aire.