La Policía entra en Plus Ultra y el rescate de 53 millones vuelve al foco
La Policía Nacional registró la sede de la aerolínea Plus Ultra en una operación por presunto blanqueo de capitales. El nombre de la compañía arrastra desde hace años la sombra de los 53 millones de euros de dinero público con los que el Gobierno la rescató, y de sus vínculos con Venezuela. La coincidencia de ambos elementos —rescate y registro judicial— es lo que ha hecho saltar todas las alarmas.
La operación no la ha dirigido la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, la UCO, que en los últimos tiempos ha protagonizado las investigaciones más mediáticas sobre corrupción en el entorno del Gobierno. La ha llevado la UDEF, la unidad de la Policía Nacional especializada en delincuencia económica y fiscal. Hay quien ve en ese detalle un cambio de guion; hay quien, simplemente, constata que la instrucción ha recaído en otro cuerpo.
Qué se sabe del registro y de los 53 millones
El rescate de Plus Ultra fue uno de los más discutidos de la era post-pandemia. La compañía recibió
53 millones de euros del fondo de solvencia de la SEPI, la sociedad estatal que también ha entrado en el capital de empresas como Telefónica. La operación se justificó por el valor estratégico de la aerolínea para las conexiones con Latinoamérica. La crítica nunca cesó: se rescató a una compañía con un solo avión en propiedad, según se ha repetido en distintos foros económicos.
En paralelo al rescate, la figura del comisario jubilado
Delcy Rodríguez —conocida en el sumario como el «pollo Carvajal»— aparece vinculada al caso. Según las versiones que circulan, el excomisario habría aterrizado en Barajas con unas maletas que después desaparecieron. La relación entre ese episodio y los fondos públicos inyectados en la aerolínea es, a día de hoy, una hipótesis de investigación, no una certeza judicial.
El detenido que conecta con la SEPI y con el entorno de Zapatero
La operación ha dejado un detenido de perfil llamativo: un ex alto cargo que fue número uno de su promoción en la oposición al Cuerpo de Abogados del Estado y que llegó a presidir la SEPI. Según las informaciones publicadas, la UCO le atribuye haber utilizado un bar de barrio para blanquear dinero. La conexión entre ese perfil técnico de primer nivel y una trama de blanqueo es, cuando menos, llamativa.
El nombre de
José Luis Rodríguez Zapatero aparece en el ecosistema de la investigación por una vía indirecta: uno de los detenidos, administrador de sociedades, operaba desde una urbanización en la que el expresidente veraneaba. La policía ha puesto el foco en el patrimonio inmobiliario de las hijas de Zapatero, según las mismas informaciones. Nada de esto equivale a una imputación del expresidente, que no está detenido ni investigado formalmente por estos hechos.
Por qué el rescate de Plus Ultra siempre estuvo bajo sospecha
El rescate se aprobó en el marco del fondo de solvencia que el Gobierno articuló para evitar la quiebra de empresas estratégicas durante la pandemia. Plus Ultra cumplía el requisito formal de ser una compañía con sede en España y actividad relevante en rutas internacionales. Lo que nunca se explicó con detalle es por qué una aerolínea con una flota tan reducida merecía una inyección de 53 millones mientras otras compañías del sector, con más aviones y más empleados, quedaban fuera.
La sombra venezolana ha planeado sobre la compañía desde antes del rescate. La aerolínea operaba rutas con Caracas y su accionariado ha sido objeto de escrutinio periodístico. La coincidencia entre esa exposición a Venezuela y la llegada de fondos públicos españoles es la raíz de la sospecha que ahora intenta despejar la UDEF.
El timing: de Maduro a Zapatero y de ahí a Sánchez
La secuencia que se dibuja en el análisis más crítico es la siguiente: la trama venezolana, el papel de Zapatero como interlocutor, el rescate de Plus Ultra y la conexión con el actual Gobierno. Es una cadena de causalidades que la investigación todavía no ha confirmado, pero que explica por qué el caso tiene un potencial explosivo muy superior al de un registro empresarial ordinario.
El detalle del rescate y su coincidencia con el registro ha reactivado el debate sobre el uso del dinero público en operaciones de salvamento empresarial. La pregunta de fondo no es solo si hubo blanqueo, sino si el Estado puso 53 millones en una compañía sin garantías suficientes. Esa pregunta lleva años sin respuesta oficial convincente.
Qué puede pasar ahora
La investigación sigue abierta y bajo secreto de sumario. La UDEF trabaja sobre documentación contable y societaria. No hay todavía conclusiones públicas sobre el destino de los fondos ni sobre la identidad de los beneficiarios últimos. Cualquier pronóstico sobre imputaciones o condenas es, a esta altura, especulación.
Lo que sí es un hecho es que el registro de Plus Ultra coloca de nuevo en el centro del tablero una operación que el Gobierno defendió como «pulcra» y que la oposición lleva años señalando como el ejemplo perfecto de rescate opaco. La coincidencia de la UDEF, la SEPI y el nombre de Zapatero en el mismo sumario es un cóctel que difícilmente se quedará en un registro sin consecuencias políticas.