La realidad es que en España no existe la legítima defensa.
Nadie sale absuelto por cancelar en legítima defensa, le rebajan la pena etc, le obligan a pagar indemnización, le someten a un proceso largo y acusador etc. Eso no es legítima defensa.
Además la ley española y los jueces no contemplan algo tan básico que una persona no sabe lo que va a hacer otra.
Tú no sabes si una persona va armada, si te miente, o si hay más ocultos.
El juez siempre interpreta la ley en favor del delincuente porque la ley española no lo protege.
El estado español teme al ciudadano libre y responsable, porque entonces no le podría cobrar impuestos impunemente.
La legítima defensa en su teoría te permite incluso responder a un policía si trata de arrestarte de forma injustificada.
En España se producen miles de arrestos injustificados y sin garantías legales.
España no es un estado de derecho.
En realidad es un estado funcionarial.
Los jueces españoles presumen sin lógica, porque la ley española carece de lógica, y los funcionarios son entrenados para abandonar la lógica.
En un país con lógica seguiría habiendo leyes y jueces, pero al haber lógica, habría justicia.
En España no hay justicia ni lógica.
Es un estado funcionarial.
El funcionario español es el nuevo hombre del comunismo, sigue la doctrina carente de lógica, entrenado para no quejarse y no mejorar nunca nada.
El estado repite los mismos errores año tras año porque no hay incentivo para la mejora desde dentro.
Así llegamos al punto de tener ministros de transporte haciendo bromas en Twitter después de un accidente ferroviario.
O ministros feministas con personas enchufadas en empresas públicas.
Hombres de 80 años teniendo que indemnizar a la familia de un delincuente abatido mientras asaltaba su casa de madrugada.