El himno de la RDA que el régimen comunista acabó prohibiendo
Un joven sienta al piano y suena una melodía que pocos reconocen: el himno de la Alemania socialista, “Resucitados de las ruinas”. La escena, difundida en redes, ha reabierto una vieja contradicción que no es solo musical.
Escrito en 1949, el himno nació con una letra pacifista y reconciliadora que apelaba a una “Alemania, patria unida”. La ironía es que el régimen de la RDA acabó considerando esas palabras un problema: cuando asumió la separación permanente, la mención a la unidad alemana se volvió incómoda y la letra fue prohibida entre 1972 y 1990. Desde entonces, solo sonaba la versión instrumental.
Las reacciones al vídeo dividen: unos destacan la belleza de la melodía, otros recuerdan que la RDA fue un “estado miserable” de arquitectura gris. El debate roza el paralelismo con el “Cara al sol” español, esa pieza que también despierta incomodidad según quién la toque. Pero pocos se detienen en el detalle más incómodo: el partido que gobernó Alemania Oriental decidió silenciar las palabras de su propio himno porque chocaban con su proyecto político.
El piano ha rescatado una pieza que no se puede separar de su carga simbólica. La música, según el momento histórico, se sigue tocando; la letra, en cambio, sigue siendo un campo minado.