Una boda en Gomesende acaba a golpes por 40.000 euros de regalos
El banquete prometía: A Casa da Tulla, una casona del siglo XVII en Gomesende, a un paso de la frontera con Portugal. Terminó el pasado sábado a golpes entre familiares. La pareja —él vecino de Ramirás, ella de origen colombiano— había formalizado su relación y solo quedaba sentarse a celebrar. Según las versiones que circulan, lo que se torció fue el reparto de los
40.000 euros que los invitados habían regalado a los novios.
¿Qué pasó en la boda de Gomesende?
El relato más repetido apunta a una discusión por ese dinero, el de los regalos, convertido en el verdadero protagonista de la noche. Mientras una parte de los presentes hablaba de cuentas, otra miraba a la novia, que según esas mismas versiones se habría encaprichado de un joven de la organización del evento y habría intentado llevarlo al baño. El novio, dice la versión que más circula, estaba más pendiente del dinero que del supuesto affaire. Nada de esto consta como hecho probado, y conviene tratarlo como lo que es:
relato de sobremesa que acabó en pelea.
El único negocio redondo de la noche
De la trifulca, un usuario del foro saca una conclusión con retranca: el
establecimiento cobró su banquete y, según ese comentario, fue el único que salió en positivo de todo el desaguisado.
El eco hostil que enturbia el caso
Una parte del eco que tuvo el suceso derivó en generalizaciones despectivas sobre el origen de la novia. No hay dato alguno que sostenga ese marco, y aquí no se reproduce ese tipo de términos. El episodio, hasta donde alcanza la información disponible, es una pelea de familia en una boda, no una tesis sobre nada más amplio.
El detalle que descoloca: según esas mismas versiones, él no tenía ninguna intención de divorciarse.