Una familia marroquí recibe 4.000 euros al mes en Navarra sin trabajar

Una familia marroquí recibe 4.000 euros al mes en Navarra sin trabajar
RESUMEN DEL MENSAJE INICIAL · elaborado con IA

Una familia marroquí residente en Navarra recibe más de 4.000 euros mensuales en ayudas públicas, incluyendo acogimiento, Ingreso Mínimo Vital y otros complementos, sin tener ningún ingreso laboral. La economía de una familia en la comarca de **Pamplona** ha salido a la luz, mostrando unos ingresos mensuales que superan los **4.000 euros** sin que ninguno de sus miembros haya cotizado en la región ni perciba una…

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Una familia marroquí residente en Navarra recibe más de 4.000 euros mensuales en ayudas públicas, incluyendo acogimiento, Ingreso Mínimo Vital y otros complementos, sin tener ningún ingreso laboral.

La economía de una familia en la comarca de Pamplona ha salido a la luz, mostrando unos ingresos mensuales que superan los 4.000 euros sin que ninguno de sus miembros haya cotizado en la región ni perciba una nómina. Se trata de una mujer de 46 años que cuida de sus dos sobrinos, de 6 y 9 años, quienes están bajo su tutela a través de un acogimiento familiar. Las ayudas provienen de diversas fuentes del sistema de protección público y se complementan con importantes reducciones en gastos esenciales.

El sistema de protección infantil, pilar de los ingresos

El núcleo de los ingresos de esta familia se asienta en las prestaciones destinadas al acogimiento de los menores. La mujer, que llegó a Navarra hace unos años, se ha hecho cargo de sus sobrinos para evitar que fueran a un centro tutelado. Esta decisión familiar ha activado una serie de ayudas económicas sustanciales. Por el primer menor, la familia recibe 850 euros mensuales, y por el segundo, 635 euros. Estos importes suman 1.487 euros solo por la manutención de los niños.

A estas cantidades se añade una partida de 1.120 euros mensuales por acogimiento especializado, una ayuda que tiene en cuenta las circunstancias y necesidades específicas de los menores. En total, el sistema de protección infantil aporta a este hogar 2.607 euros cada mes. Este modelo de acogimiento familiar, aunque no genera ingresos laborales, sí canaliza fondos públicos para garantizar el bienestar de los niños dentro de un entorno conocido.

Ingreso Mínimo Vital y otros complementos

La estructura de ayudas no termina con las prestaciones por acogimiento. La unidad de convivencia, formada por la tía y sus dos sobrinos, es beneficiaria del Ingreso Mínimo Vital (IMV). Esta prestación, destinada a prevenir la pobreza y la exclusión social, asciende a 1.321 euros mensuales para este hogar. El IMV se calcula en función de la composición de la unidad familiar y sus ingresos totales, que en este caso son íntegramente de origen público.

Además, la presencia de los dos menores activa el Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI), que añade 132 euros adicionales al mes. Sumando todas estas cantidades, los ingresos públicos del hogar superan los 4.000 euros mensuales. La mujer ha declarado explícitamente que no trabaja ni tiene intención de buscar empleo por el momento, ya que su dedicación principal es el cuidado de los niños. Esto significa que la totalidad de estos fondos provienen de políticas de bienestar social, sin que haya retenciones fiscales ni cotizaciones a la Seguridad Social asociadas a un salario.

Reducción de gastos esenciales y beneficios adicionales

La ventaja económica para esta familia se magnifica al considerar la reducción de sus gastos fijos. Residen en una vivienda pública de Nasuvinsa en la comarca de Pamplona, por la que pagan alrededor de 500 euros mensuales. Sin embargo, cuentan con una subvención que cubre hasta el 75% de este gasto, lo que significa que el desembolso real es considerablemente menor. Esta situación contrasta con la de muchas familias trabajadoras que destinan una parte importante de sus ingresos a hipotecas o alquileres.

Su condición de consumidor vulnerable severo, derivada de su acceso al IMV, les permite beneficiarse del bono social eléctrico, con descuentos de hasta el 80% en la factura de la luz. A esto se suma el Bono Social Térmico, que para la zona climática de Pamplona ronda los 300 euros anuales para gastos de calefacción y agua caliente. Los niños también acceden a ayudas para comedor escolar, libros de texto y material educativo, aliviando otros desembolsos importantes.

Los Servicios Sociales de Base facilitan el acceso a ayuda alimentaria, incluyendo tarjetas monedero para la compra de alimentos básicos y productos de higiene. La propia mujer ha confirmado haber recibido apoyo del Banco de Alimentos y de Cruz Roja. Finalmente, disponen de tarifas sociales en el Transporte Urbano Comarcal. En conjunto, el sistema público no solo garantiza unos ingresos elevados, sino que también disminuye significativamente el coste de la vivienda, energía, educación, alimentación y movilidad.

Las cifras oficiales de agosto revelan una particularidad en Navarra: el 32% de los titulares del Ingreso Mínimo Vital son extranjeros, una proporción que casi duplica la media nacional del 17,4%. Este dato se enmarca en un debate recurrente sobre el denominado "efecto llamada" y casos de empadronamientos fraudulentos. La mujer marroquí, en su relato, no oculta su situación, explicando abiertamente las cantidades que recibe y su dedicación al cuidado de sus sobrinos. El resultado es un hogar con una capacidad de ahorro que dista mucho de la de una familia de clase media trabajadora en la misma comunidad.

Datos clave
  • Una familia marroquí en Navarra recibe más de 4.000 euros mensuales en ayudas.
  • Los ingresos provienen de acogimiento familiar, Ingreso Mínimo Vital y otros complementos.
  • La mujer, de 46 años, cuida de sus dos sobrinos y no trabaja.
  • Se benefician de subvenciones en vivienda, bonos sociales de luz y calefacción, y ayudas educativas y alimentarias.
  • El 32% de los perceptores del IMV en Navarra son extranjeros, frente al 17,4% de media nacional.
Resumen generado con inteligencia artificial a partir del primer mensaje del tema.

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Más de 4.000 euros cada mes sin una sola nómina en casa. Es la economía de una familia residente en la comarca de Pamplona cuyas cuentas ha podido comprobar este periódico tras acceder a mostrarlas. Los ingresos proceden de diferentes mecanismos públicos de protección y se complementan con ayudas que reducen de forma considerable algunos de los principales gastos del hogar. Al contrario que una familia de trabajadores navarros, no pagan impuestos y reciben todo tipo de dinero público. Son las políticas del Gobierno de María Chivite.

Al frente de la vivienda se encuentra una mujer de 46 años que se ha hecho cargo de sus dos sobrinos, de 6 y 9 años. Nunca ha cotizado en Navarra y actualmente no trabaja. Tampoco tiene intención de buscar empleo por el momento, ya que asegura que dedica su tiempo al cuidado de los menores. Cuando se le pregunta por el trato recibido desde su llegada a la Comunidad foral, hace ya unos años, responde con naturalidad: "Nos tratan muy bien".

Una familia de tres personas y ningún ingreso laboral​

La familia ha pedido preservar su identidad. No quiere facilitar nombres, municipio de residencia ni las circunstancias concretas por las que los padres de los niños no se hacen cargo de ellos. Sí ha accedido, sin embargo, a explicar qué cantidades recibe cada mes y cuáles son sus principales gastos.

En la vivienda únicamente residen la mujer y los dos menores. Al no encontrarse los niños con sus padres, se ha optado por mantenerlos dentro de su entorno familiar mediante el acogimiento por parte de la tía, una fórmula que evita su traslado a un centro tutelado.

El acogimiento se ha convertido precisamente en el origen de una parte sustancial de los ingresos de la familia. A partir de ahí se van sumando otras prestaciones públicas mientras, paralelamente, varios de los grandes gastos domésticos se encuentran subvencionados o cuentan con importantes descuentos.

Este periódico ha podido comprobar los ingresos mensuales del hogar. Por el primer menor se perciben 850 euros mensuales. El segundo supone otros 635 euros cada mes. Sólo estas dos cantidades aportan 1.487 euros mensuales.

2.607 euros al mes vinculados al acogimiento​

A esos 1.487 euros se suman otros 1.120 euros mensuales de acogimiento especializado, una cantidad vinculada a las circunstancias y necesidades específicas de los niños. El sistema de protección infantil aporta así a este hogar un total de 2.607 euros al mes.

La siguiente prestación es el Ingreso Mínimo Vital (IMV). La tía y sus dos sobrinos forman una unidad de convivencia a efectos de esta ayuda y reciben 1.321 euros mensuales.

También se incorporan otros 132 euros del Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI) por la presencia de los dos menores. Sumadas las cantidades descritas, los ingresos públicos del hogar superan los 4.000 euros mensuales, sin que exista ninguna nómina.

La mujer reconoce abiertamente que no está trabajando ni pretende buscar empleo actualmente porque considera que debe dedicar su tiempo al cuidado de sus sobrinos. Es decir, ninguno de esos ingresos procede de una actividad laboral.

Más de 4.000 euros y sin las retenciones de una nómina​

De acuerdo con el régimen aplicable a las prestaciones percibidas por este hogar, estas cantidades no soportan retenciones y cotizaciones asociadas a un salario. No generan cotizaciones a la Seguridad Social como lo haría una nómina y las cantidades descritas llegan al hogar a través de los distintos sistemas de protección pública. Dinero neto y limpio directo a la cuenta bancaria.

La diferencia resulta especialmente visible cuando se compara esta estructura de ingresos con la de una familia sustentada por uno o dos salarios. Un trabajador recibe su sueldo después de afrontar las correspondientes retenciones y cotizaciones y, con la cantidad restante, debe asumir sus gastos ordinarios.

En este caso, además, la protección pública no termina con el dinero que entra cada mes. La familia reside en una vivienda pública de Nasuvinsa en la comarca de Pamplona por la que paga alrededor de 500 euros mensuales, aunque reconoce disponer de una subvención que alcanza el 75% del gasto total.

La vivienda, que para muchas familias constituye el mayor desembolso de cada mes, queda así fuertemente rebajada. Una diferencia relevante frente a los hogares que deben afrontar una hipoteca o un alquiler íntegro después de cobrar sus salarios.

Descuentos en luz, calefacción, colegio y alimentación​

La familia cuenta también, por su situación y su acceso al IMV, con la consideración de consumidor vulnerable severo. Esta condición permite acceder a descuentos de hasta el 80% en el recibo de la electricidad mediante el bono social.

A ello se añade el Bono Social Térmico. En la zona climática correspondiente a Pamplona, esta ayuda se sitúa cerca de los 300 euros anuales destinados a cubrir gastos relacionados con la calefacción y el agua caliente.

Los dos niños acceden además a ayudas vinculadas al comedor escolar, los libros de texto y el material del colegio. Son desembolsos especialmente importantes al comienzo de cada curso y que en este hogar quedan también amortiguados por diferentes mecanismos públicos.

Los Servicios Sociales de Base permiten igualmente el acceso a ayuda alimentaria, incluidas tarjetas monedero con las que se pueden adquirir alimentos de primera necesidad y productos de higiene en establecimientos adheridos.

Banco de Alimentos, Cruz Roja y transporte​

La propia mujer confirma que, a través de su trabajadora social, también han recibido ayuda del Banco de Alimentos, Cruz Roja y otras entidades para obtener productos alimentarios.

La familia dispone asimismo de tarifas sociales en el Transporte Urbano Comarcal. De esta manera, el sistema no sólo garantiza unos ingresos superiores a los 4.000 euros mensuales, sino que reduce simultáneamente el coste de vivienda, electricidad, calefacción, educación, alimentación y desplazamientos.

El contraste aparece al observar el presupuesto de un hogar navarro con dos descendientes que dependa de uno o dos puestos de trabajo. Esas familias deben obtener primero sus salarios con el trabajo diario con sus horarios y sacrificios, asumir IRPF y cotizaciones y afrontar después con sus ingresos disponibles la hipoteca o alquiler, la gasolina o el transporte, la cesta de la compra, la electricidad, la calefacción, el comedor escolar, los libros o los desplazamientos diarios.

Las cifras oficiales correspondientes al mes de agosto reflejan además una particularidad de Navarra en el Ingreso Mínimo Vital. El 32% de los titulares de esta prestación en la Comunidad foral son extranjeros.

La media para el conjunto de España se encuentra en el 17,4%, por lo que el porcentaje registrado en Navarra prácticamente duplica la proporción nacional.

El debate sobre el denominado "efecto llamada" lleva tiempo presente en la Comunidad foral y se ha visto alimentado por la aparición de decenas e incluso cientos de casos de empadronamientos falsos utilizados para tratar de acceder a ayudas y prestaciones.

La mujer que ha explicado sus circunstancias a este periódico no trata de ocultarlas. Reconoce que nunca ha cotizado en Navarra, explica con naturalidad las cantidades que recibe y admite que actualmente no tiene interés en trabajar porque está dedicada al cuidado de sus dos sobrinos.

El hogar dispone así de más de 4.000 euros mensuales procedentes de prestaciones públicas, una vivienda subvencionada y ayudas o descuentos para electricidad, calefacción, educación, alimentación y transporte. Casi todo ingresos sin gastos relevantes y una capacidad de ahorro completamente alejada de cualquier familia de clase media trabajadora de la Comunidad foral.

https://navarra.okdiario.com/articu...udas-nos-tratan-muy/20260908120424659203.html
 
okdiario..., como eldiario.es o publico. Y no es que no crea que pueda ser posible, es que no me lo creo por quien lo dice.
 
Menuda trola:

Incompatibilidades en el IMV​

  • La percepción de la prestación de ingreso mínimo vital será incompatible con la percepción de la asignación económica por descendiente o menor a cargo, sin discapacidad o con discapacidad inferior al 33 por ciento, cuando exista identidad de causantes o beneficiarios de esta.
  • El complemento de ayuda para la infancia será incompatible con la asignación económica por descendiente o menor a cargo sin discapacidad o con discapacidad inferior al 33 por ciento.
  • En caso de que la persona interesada cumpla los requisitos necesarios para causar derecho a la prestación en favor de familiares y la del ingreso mínimo vital, se deberá optar por una de ellas.
  • Desde 1 de enero de 2023 la condición de beneficiario de la prestación económica del IMV será incompatible con las pensiones asistenciales que aún sigan percibiéndose y quedarán extinguidas cuando se reconozca a sus beneficiarios, a partir del 1 de enero de 2023, la prestación del IMV.
  • La extinción de la pensión asistencial tendrá efectos en la misma fecha en que tenga efectos económicos la prestación económica del ingreso mínimo vital.

 
Pues salen baratos, si se los llevan a un centro de menas nos cuesta eso cada uno.
 

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