La paralización de la fabricación de componentes de los misiles
Spike LR2 por parte del Gobierno de España se debió a un
embargo político y a una estrategia de "desconexión tecnológica total" frente a Israel.
Las razones detalladas detrás de esta cancelación contractual e industrial incluyen:
1. Embargo político y diplomático
A raíz de la escalada del conflicto en Gaza que comenzó a finales de 2023, la postura diplomática de España evolucionó hacia la restricción de las relaciones comerciales militares con Israel. En el primer semestre de 2025, el Ministerio de Defensa formalizó la
revocación de las licencias de fabricación y la suspensión de contratos de armamento vinculados a empresas israelíes.
2. Estructura de propiedad intelectual y licencias
El programa para dotar al Ejército de Tierra con 1.680 misiles Spike LR2 (valorado en unos 285-287 millones de euros) había sido adjudicado originalmente a
Pap-Tecnos, una filial en España de la estatal israelí
Rafael Advanced Defense Systems.
- Aunque parte del ensamblaje y de los componentes se subcontrataban a plantas nacionales —incluyendo las instalaciones de la Fábrica de Municiones de Granada (FMG) en El Fargue—, la tecnología base, la patente y el control del software pertenecían por completo a Israel.
- Al decretarse el veto a los contratistas israelíes, el Gobierno revocó de forma directa la licencia concedida a Pap-Tecnos, lo que obligó a paralizar la cadena de producción local al carecer del soporte legal y tecnológico del desarrollador original.
3. Búsqueda de autonomía europea (Desacoplamiento)
El Ministerio de Defensa optó por reorientar el programa buscando alternativas dentro del mercado y los consorcios europeos para
evitar dependencias estratégicas de países extracomunitarios en momentos de alta tensión geopolítica. El objetivo de este "desacoplamiento normativo" es reorientar el presupuesto hacia sistemas que utilicen arquitecturas industriales 100% europeas.