La conquista de Ceuta en dos horas: el cuento marroquí que no cuadra
La propaganda de Rabat ha relanzado la idea de un plan militar capaz de tomar Ceuta en un plazo de dos a cinco horas. La horquilla, por sí sola, ya delata el problema: mientras unos hablan de media hora, otros estiran hasta cinco horas. Una disparidad que invita a dudar incluso de la seriedad del plan. La realpolitik, sin embargo, recuerda que una operación así requiere logística, tiempo y, sobre todo, un adversario que no reaccione. Y muchos análisis apuntan a que, aunque España no moviera ficha en la primera hora, la OTAN no se quedaría mirando.
La ironía ha sido la respuesta más extendida. Se ha llegado a señalar que lo único preparado sería el dispositivo de ayuda humanitaria, no el militar. Y la propuesta más cínica del debate ha sido la de un intercambio: Ceuta y Melilla para Marruecos, Gibraltar para España. Una sugerencia que refleja el hartazgo histórico ante un conflicto enquistado.
Al final, la pregunta no es si Marruecos puede tomar Ceuta en dos horas. La pregunta es si alguien en Rabat se cree su propia propaganda. A juzgar por el tono de los análisis, la respuesta es que ni ellos mismos.