El BCE destapa la venta masiva de euros y el dólar se resquebraja
El dólar no se está cayendo solo: lo están empujando. La intervención coordinada para salvar el yen y frenar una venta masiva de bonos estadounidenses es la señal de que algo se ha roto en el mercado de deuda. Lo nuevo, en esta ocasión, es que el BCE lo ha confirmado en lugar de tapar el ataque a Europa como ha hecho tantas veces.
¿Sustituirá el euro al dólar? Los datos dicen que no tan rápido
Es la primera pregunta que salta. El dólar representa el 60% de las reservas mundiales; el euro, el 20%. Forzar la sustitución es, por ahora, un brindis al sol. Pero la historia reciente del mercado de bonos sugiere que el cambio no será binario. Una corriente de análisis apunta a que el comercio internacional se repartirá en un grupo de monedas, donde el dólar será solo una más. Ya está pasando, según este enfoque.
La trampa de la deuda como freno europeo
La otra corriente recuerda que la moneda no se hereda por carisma. Francia, España e Italia arrastran una deuda pública por encima del 100% de su PIB, y Alemania va camino de lo mismo. Los deudores son esclavos de sus acreedores, y el episodio de Liz Truss en Reino Unido es la advertencia perfecta: el mercado atacó la libra, las agencias de calificación ajustaron el bono y la primera ministra duró semanas. El BCE también sabe que la disciplina fiscal se impone desde fuera.
La profecía de un dólar como moneda residual no se cumplirá mañana. Pero el tabú se ha roto: el BCE ha reconocido que la guerra económica existe. Con la Casa Blanca empeñada en dispararse al pie, quizá lo que estudien los manuales dentro de un siglo no sea el fin del dólar, sino cómo se cargó su único privilegio.