5 millones en 4 años: ¿España, futuro centro de deportaciones de Europa?
¿Se convertirá España en el país donde la Unión Europea deposite a los migrantes que no pueda repatriar? El debate sobrevuela la red: la tesis es que con la nueva regularización masiva y las políticas de acogida, España está atrayendo a un volumen de población que duplica las previsiones demográficas. La cifra concreta que circula es de cinco millones de personas adicionales en cuatro años.
Un escenario de tensiones geopolíticas
El razonamiento arranca de una premisa: si España se convierte en el único país de la UE con una política migratoria laxa, el resto de Estados miembro empezarán a redirigir hacia aquí a aquellos migrantes a los que no puedan expulsar a sus países de origen. El corolario sería que España termine funcionando como un centro de deportación encubierto, violando de facto el espíritu del espacio Schengen. Algunos apuntan a que, en ese contexto, la libre circulación de los españoles por Europa podría verse comprometida, como ya ocurrió durante la pandemia, cuando se suspendió Schengen.
El problema de fondo: vivienda y convivencia
Más allá de las tesis geopolíticas, emerge una cuestión práctica: ¿dónde va a vivir esa gente? El parque de viviendas no da abasto y la presión sobre los servicios públicos -sanidad, educación, seguridad- es un hecho contrastado. Las estadísticas de criminalidad en algunas zonas están en debate, y el malestar social crece. No ayuda que el discurso oficial se empeñe en negar que exista un problema de integración.
Ironía final
En resumen, el escenario pinta a España como el gran vertedero humano de Europa, y los que pedían más inmigración para sostener las pensiones… ahora se sorprenden de que no haya casas ni camas. Que les aproveche.