El reportaje sobre Maje reabre el dilema de los hijos de los asesinos
No es un simple true crime. El reportaje que se emite mañana sobre Maje ha destapado una pregunta incómoda: qué ocurre con los menores que quedan atrapados en la historia criminal de sus padres. Las informaciones publicadas por El Confidencial y El Debate señalan que el padre del niño cumple condena por asesinato.
¿Qué será del hijo de los asesinos?
El true crime se ha centrado siempre en la víctima y el verdugo. El niño que aparece en el caso Maje rompe ese esquema. Crecerá sabiendo que sus progenitores están en prisión por un crimen violento. La condena social es inmediata, pero la pregunta de fondo es si la sociedad está preparada para proteger a quien no eligió su historia.
Algunas voces reclaman medidas punitivas más duras contra los condenados. Otras, en cambio, recuerdan que el menor es una víctima más del delito. El reportaje no resuelve el conflicto, pero lo deja en el centro del debate público.
El true crime ha encontrado en este caso un filón que trasciende el morbo. La cuestión de los huérfanos de los condenados irá a más a medida que el género siga creciendo, aunque ninguna resolución satisfactoria esté a la vista.