VOX y el giro atlantista que rompe a su electorado
Un votante que se define como ex de VOX abre el balance con una frase que resume el malestar: «yo era votante de VOX y por tanto esto no es una crítica o análisis partidista desde la izquierda». A partir de ahí, una cascada de reproches que van de la pandemia a la política exterior. El detonante no es económico. Es geopolítico. La tesis que vertebra todo el descontento es que el partido ha asumido el marco angloamericano —OTAN, sanciones a Rusia, apoyo a Ucrania— como si fuera propio, y que ese marco es incompatible con un patriotismo español de verdad.
El apoyo a las restricciones de la pandemia y los presupuestos
El primer reproche es el de las restricciones sanitarias, que el autor califica de ilegales y que VOX habría apoyado. El segundo, la abstención en los presupuestos y en la financiación europea, que a su juicio dio oxígeno al Gobierno. Ninguno de los dos fue motivo de ruptura. El tercero sí. La gota que colma el vaso es la posición del partido ante la guerra de Ucrania: la lectura de que las doctrinas globalistas, el ecologismo, las políticas de género o el multiculturalismo vienen de Moscú. «¿Así que la Von der Leyen está al servicio de Rusia?», se pregunta con retintín. La conclusión es que el partido trata a su electorado como si fuera imbécil.
El voto en el Parlamento Europeo y la etiqueta de Estado terrorista
La actualización del hilo añade un elemento concreto: VOX votó en el Parlamento Europeo a favor de considerar a Rusia Estado terrorista. Para el autor, eso es «obedecer al amo anglo». La fecha que maneja es el 20 de febrero de 2023. La acusación de fondo no es que VOX sea prorruso, sino lo contrario: que es demasiado proanglo. Y ahí está el nudo del asunto. Un partido que se vende como patriota español no puede, según esta corriente, alinearse con quienes históricamente han sido el principal lastre de España. El ejemplo recurrente es Gibraltar, «la última colonia de
Europa», y la sumisión a Washington y Londres en cada crisis.
El diagnóstico compartido: VOX es el PP de Aznar con toros
La conversación deriva hacia el origen del partido. Varias voces sostienen que VOX siempre fue un desprendimiento del PP, con Aznar y Aguirre en el retrovisor, y que su giro atlantista no es una traición sino su naturaleza. El fichaje de Rafael Bardají en 2019 se cita como el momento en que esa naturaleza se hizo explícita: un cuadro vinculado a los neocon y a la órbita israelí entra en la ejecutiva. Para esta lectura, el escopeterismo, los toros y el hispanismo fueron el envoltorio; el contenido era el PP de 1996-2004. La conclusión es amarga: «no hay ningún partido al que volver».
La respuesta del núcleo duro: útil como herramienta, no como solución
Frente a esa tesis, otra parte del electorado defiende que VOX sigue siendo útil aunque no sea la solución. «Votar a VOX es útil porque sirve para ampliar el debate y romper la hegemonía del pensamiento buenista», sostiene una de las posturas más repetidas. «Ningún partido ni político es la solución». Es el argumento del mal menor: mientras no exista una alternativa patriota viable, VOX sirve para tensionar el espacio público. Otra corriente añade que el partido es «lo menos malo» porque apacigua al votante más radicalizado, y que abandonarlo solo beneficia al PP o al PSOE.
El hispanismo como marco alternativo y la disputa por su definición
El hilo se enreda en una discusión sobre qué significa hispanismo. Una parte lo vincula al catolicismo y a las normas de derecho latino, y sostiene que España es «un todo en sí misma», no un apéndice de nada. Otra parte rechaza ese vínculo religioso y avisa de que atar el hispanismo al Vaticano es condenarse al fracaso, porque la Iglesia ha favorecido históricamente a los enemigos de España. La discusión se cruza con la cuestión migratoria: hay quien sostiene que el hispanismo no equivale a fronteras abiertas, y quien responde que España ya es un «lodazal africano» por la inmigración masiva. El tono se calienta y el hilo se llena de reproches cruzados.
El resultado electoral como confirmación
La última actualización del hilo, fechada el 10 de agosto de 2023, incorpora los resultados electorales como prueba de la caída. No se detallan cifras, pero el autor los presenta como confirmación de su tesis: el partido ha perdido el rumbo y su electorado lo nota. La conclusión que se repite es que VOX «ha cavado su tumba política» por no haber sabido mantener una línea propia frente a Washington y Londres. La pregunta que queda flotando es si existe espacio para un proyecto patriota español que no sea satélite de nadie. El hilo no la responde.