Marruecos en el Mundial 2030: la alianza que nadie esperaba
La crisis migratoria de Ceuta ha logrado lo que parecía imposible: que Vox, Sumar y Podemos coincidan en una misma exigencia. Las tres formaciones piden la exclusión de Marruecos de la organización del Mundial de fútbol de 2030, aunque con instrumentos distintos. Vox ha registrado una proposición no de ley (PNL), un día después de que Sumar, a instancias de Izquierda Unida, presentara la suya. Podemos fue más lejos al hablar de un «atentado contra la soberanía nacional».
Una PNL sin dientes
La iniciativa de Vox, que se debatirá en la Comisión de Educación, Formación Profesional y Deportes, sostiene que los «gravísimos acontecimientos registrados en Ceuta» han roto los «presupuestos de confianza y cooperación» de la candidatura compartida. Pero una PNL carece de carácter vinculante: no obliga a nada. La decisión final sobre quién organiza el Mundial es de la FIFA, no del Congreso. España es solo una de las sedes, junto a Portugal, Marruecos y los países sudamericanos que acogerán partidos inaugurales.
El factor económico y logístico
Detrás de la petición hay algo más que gestos políticos. Cualquier modificación del mapa de sedes implicaría renegociar contratos, infraestructuras y calendarios a menos de cinco años de la cita. Quienes defienden mantener a Marruecos recuerdan que sus estadios y planes hoteleros ya están en marcha. Quienes piden su exclusión sostienen que la credibilidad y la seguridad de la candidatura están en entredicho.
El resultado es incierto. La PNL se quedará probablemente en un brindis al sol, pero la foto de Vox, Sumar y Podemos en el mismo bando ya es, en sí misma, un dato que descoloca.