A principios de este siglo quería recorrer Europa con un amigo en el Renault 19 que heredé de mi padre, un coche que visitaba bastante el taller por tema de manguitos.
Lo usábamos para ir al cine y dar vueltas por las cercanías de Santander.
Pero quise darle vida al coche y ponerle a prueba para el gran momento, así que un día preparé un viaje en solitario para visitar Madrid y el coche reventó cerca de Reinosa. Volví a casa en la grúa.
Hay que perseguir los sueños, tal y como creí en mi sueño, creo en el tuyo.
Lo usábamos para ir al cine y dar vueltas por las cercanías de Santander.
Pero quise darle vida al coche y ponerle a prueba para el gran momento, así que un día preparé un viaje en solitario para visitar Madrid y el coche reventó cerca de Reinosa. Volví a casa en la grúa.
Hay que perseguir los sueños, tal y como creí en mi sueño, creo en el tuyo.