Bad Bunny coquetea con el hispanismo cultural
Bad Bunny está coqueteando con el hispanismo cultural, y no es un simple capricho. El puertorriqueño ha empezado a valorar las raíces musicales de la isla y muestra una sensibilidad patriótica que antes no se le conocía. En su megaconcierto con estrellas invitadas se arrancó con «Preciosa», a dúo con Marc Anthony, un tema que en su letra hace referencia a la «madre España». También ha adoptado su nombre real, Benito, y su último trabajo discográfico es plenamente en español, acercándose a la música hispana de raíz.
La Super Bowl fue otro hito: durante su actuación ondeó la bandera de España, un gesto que no pasó desapercibido. Algunos analistas lo interpretan como un giro sincero hacia el hispanismo, mientras que otros lo reducen a una jugada de marketing. «El conejo malo se volverá hispanista, nacionalista, americanista, independentista, depende del cash que ingrese», resume una corriente escéptica. Pero los datos apuntan a que no es un movimiento calculado: su último éxito discográfico no era esperable y parece más fruto de convicción que de expectativas de caja.
De la turbiedad a la raíz musical
El cambio también incluye un giro religioso: se ha hecho evangélico, algo que sus seguidores ven como un paso adelante respecto a las letras explícitas de antes. «El Dadi Yanqui vuelve pegando sin necesidad de letras guarras», se comenta. Con premios bajo el brazo y un sonido más tradicional, Bad Bunny está en un camino que, según sus defensores, solo necesita que le llegue «el soniquete» para abrazar del todo la herencia española.
No todo el mundo lo compra. Las críticas lo tildan de oportunista, y hay quien recela de un hispanismo que podría ser pasajero. Pero el artista ya ha dado pasos concretos: cantar «Preciosa», reivindicar a Marc Anthony, mostrar la bandera española en el mayor escenario estadounidense. ¿Es suficiente para declararlo hispanista? De momento solo lo es culturalmente, pero se ha puesto en un camino interesante. Si sigue así, el conejo malo podría acabar donde muchos no esperaban: abrazando la madre patria.