Qué alivio saber que el Ministerio de Trabajo funciona tan bien que su titular puede dedicarse a buscar trabajo a jornada completa.
Yolanda Díaz lleva meses con un perfil bajo. Desde que anunció que no se presentaría a otras elecciones, la actual vicepresidenta segunda del Gobierno ha centrado todos sus esfuerzos en conseguir la dirección general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), por la que percibiría entre salario base y complementos un salario superior a los 200.000 euros anuales. Un ‘premio’ para los próximos cinco años que quiere conseguir a toda costa y para el cual está utilizando su influencia ministerial para reunirse con altos cargos de varios de los 56 países que votarán el próximo 16 de noviembre.
En concreto, Díaz ha mantenido 27 reuniones internacionales con altos representantes de países con voto en el último mes y medio. Una intensa actividad diplomática que arrancó con fuerza tras las vacaciones de verano y que ha continuado durante octubre, mientras la vicepresidenta mantiene formalmente sus responsabilidades al frente del Ministerio de Trabajo. La agenda oficial refleja una sucesión de contactos con ministros extranjeros, embajadores y representantes de organizaciones internacionales, en una carrera contrarreloj para llegar a la votación con los apoyos necesarios.
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Yolanda Díaz lleva meses con un perfil bajo. Desde que anunció que no se presentaría a otras elecciones, la actual vicepresidenta segunda del Gobierno ha centrado todos sus esfuerzos en conseguir la dirección general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), por la que percibiría entre salario base y complementos un salario superior a los 200.000 euros anuales. Un ‘premio’ para los próximos cinco años que quiere conseguir a toda costa y para el cual está utilizando su influencia ministerial para reunirse con altos cargos de varios de los 56 países que votarán el próximo 16 de noviembre.
En concreto, Díaz ha mantenido 27 reuniones internacionales con altos representantes de países con voto en el último mes y medio. Una intensa actividad diplomática que arrancó con fuerza tras las vacaciones de verano y que ha continuado durante octubre, mientras la vicepresidenta mantiene formalmente sus responsabilidades al frente del Ministerio de Trabajo. La agenda oficial refleja una sucesión de contactos con ministros extranjeros, embajadores y representantes de organizaciones internacionales, en una carrera contrarreloj para llegar a la votación con los apoyos necesarios.
Yolanda Díaz se vuelca en la otra campaña, la suya: 27 reuniones internacionales para intoxicarse en la OIT
La vicepresidenta ha mantenido numerosas reuniones con distintas personalidades importantes en la OIT para intentar ganarse el voto
