@europeo sobre lo que comentas de la motivación del abogado joven contra el abogado viejuno que hace lo justo.
Recuerdo que yo iba de testigo con mampara (yo los detuve trabajando de segurata) un juicio contra unos grafiteros que reventaron un tren.
Ellos los grafiteros acusados eran tres. Tres abogados distintos, uno cada uno. Dos de esos abogados eran viejunos tranquilos que parecía como "a ver, que pase el chaparrón y que mis clientes ceporro acaben lo menos malparados posible".
Pero el abogado joven del tercer grafitero, no. El abogado joven estaba lleno de testosterona, era súper agresivo, súper motivado, se quería merendar la sala. El único que se levantó para tener contacto visual conmigo. El único que se ralló en interrogarme poniendo fotos de uno de los grafitis para liar y hacer ver que eso ya estaba puesto. Me decía "pero es que, usted, parece que tiene una memoria selectiva. Porque recuerda con gran detalle cosas que ocurrieron hace años, pero hay otras que no las recuerda en absoluto!!".
Pero así todo el rato súper enérgico, casi acusador, hubo un momento en que el juez le llamó la atención, y el dijo "disculpen, es que soy así de apasionado".
Yo lo que pienso, y te pregunto porque no lo sé, es que los dos abogados viejunos experimentados, sabían que lo mejor para sus clientes, que son unos piezas, y cualquiera lo sabe, era pasar por ahí sin ir con humos contra mi, pasar el juicio con calma de forma conciliadora, y aquello que me dijo una vez un abogado, "un juicio es una obra de teatro en donde todo importa, hasta tu comportamiento en el pasillo esperando, y hay que dar buena imagen". Y que el otro abogado joven motivado que había visto muchas pelis de abogados no se enteraba que hay juicios perdidos de antemano y ponerse en plan tigre furioso sólo perjudica a su cliente.
Estás de acuerdo?