Bancaja auxilió a Banco de Valencia con 1.900 millones para retrat la quiebra
La intervención de Banco de Valencia por parte del Banco de España ha provocado una guerra de declaraciones por señalar a los responsables de la caída de la entidad participada por Bankia. Algunos acusan a Rodrigo Rato de no querer ayudar a una de sus filiales, mientras que otros apuntan a la mala gestión de los directivos nombrados por José Luis Olivas.
Pero
lo cierto es que Bankia contribuyó en lo que pudo a evitar que Banco de Valencia no fuera rescatado por el Estado en 2010, cuando le tocó arrimar el hombro a través de Bancaja. El pasado ejercicio, la caja valenciana integrada en el grupo presidido por Rodrigo Rato concedió un préstamo de 1.867 millones para que su participada no se ahogara por la imposibilidad de financiarse en los mercados mayoristas, como cualquier otra entidad.
La ayuda fue una extensión y una ampliación de una financiación interbancaria que Bancaja, ante su integración en Bankia, le había concedido ya en 2009 por valor de 1.518,53 millones de euros. En ese año, pese a que Deloitte, su auditor, ni el Banco de España, advirtieron de las necesidades de liquidez de Banco de Valencia, la matriz, presidida en ese momento por Olivas, ya salió al rescate de su filial.
Curiosamente, hasta ese año, Banco de Valencia era el que echaba un cable a Bancaja. Al ser una sociedad cotizada, el banco pequeño era el que financiaba a la matriz, ya que le era más fácil tener acceso a los inversores. En 2008, el Valencia tenía un saldo favorable sobre la caja de 584 millones de euros por la concesión de financiación interbancaria, situación que se revirtió en 2009 y 2010 al comenzar las dudas sobre la solvencia de la subsidiaria.
El pasado ejercicio, último año en el que se detallan las operaciones vinculadas entre la filial y la matriz, Banco de Valencia ya había aprobado una ampliación de capital para reforzar sus recursos propios. Sin embargo, los accionistas, entre los que se encuentra la propia Bankia, con un 27%, Deutsche Bank, el fondo de capital riesgo Guggeheim y un gran número de fortunas valencianas, no se pusieron de acuerdo para aportar nuevos fondos. Esa coyuntura obligó a Bancaja a incrementar su línea de financiación para que el descendiente menor pudiera hacer frente a sus obligaciones más perentorias.
El Banco de España cifró ayer en al menos 562 millones de euros el déficit de provisiones de Banco de Valencia para los riesgos crediticios y activos adjudicados o adquiridos en pago de deudas a cierre del primer trimestre, según informó la entidad valenciana a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La cantidad será seguramente mayor puesto ese cálculo era hasta marzo, mes desde el que la situación ha empeorado radicalmente.
Debido a ese agujero, el Fondo de Reestructuración Bancaria (FROB) intervino la entidad el pasado lunes, con una aportación de fondos directos de 1.000 millones y una línea de crédito de 2.000 millones. Esa financiación coincide con la que Banco de Valencia le adeuda a Bancaja, es decir, a Bankia.
Con la recapitalización pública en marcha, la CNMV ha decidido levantar la suspensión cautelar de las acciones de Banco de Valencia. Los títulos volverán a cotizar a partir de este jueves. Sus accionistas estarán muy atentos al impacto en la cotización de la intervención. Entre ellos la familia Noguera, dueña del holding financiero Libertas 7, que tiene el 5% del capital y al que el banco ha financiado en los últimos cuatro años con continuos créditos.
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