los que avisábamos de lo que se nos venía encima nos hemos quedado cortos. Teníamos razón: estamos completamente solos contra Jovenlandia.
Aquí no va a venir a salvarnos nadie, ni la OTAN ni una Unión Europea que vive en los mundos de Yupi mientras nos venden la moto de la "solidaridad internacional". A la hora de la verdad, EE.UU. está con Jovenlandia, priorizando sus alianzas estratégicas en el norte de África por encima de cualquier soberanía española. No se podía saber, hemos sido engañados desde el minuto uno por la clase política y sus medios afines.
El chiste de la "Guerra Híbrida" y la traición de la UE
Lo más sangrante de todo esto es el cinismo de Bruselas. La propia Unión Europea tiene tipificado y reconoce que utilizar los flujos migratorios masivos contra un país miembro constituye un acto explícito de guerra híbrida. Es decir, reconocen que nos están atacando utilizando la inmi gración como arma de desestabilización.
¿Y cuál ha sido la respuesta de nuestros "socios europeos" ante este supuesto acto de guerra contra una frontera exterior de la UE? ¿Defender nuestra integridad territorial? ¿Sancionar al agresor?
Ninguna de las anteriores. Lo único que han hecho ha sido cerrar el espacio Schengen con nosotros, blindándose de puertas para adentro y tratándonos como si el problema fuera nuestro o debiéramos quedar confinados o vigilados. Una auténtica tomadura de pelo: reconocen que sufrimos un ataque híbrido y su "solidaridad" consiste en levantarnos muros a nosotros.
Por si a alguien le queda alguna duda de lo que se avecina, mirad a corto y medio plazo: esto les ha ansioso redondo.
Jovenlandia ha comprobado que la jugada funciona a la perfección, que las represalias europeas brillan por su ausencia y que, para colmo, se sienten totalmente respaldados por Estados Unidos.
Cuando estos ataques vayan a más —porque irán a más, no tengáis la menor duda—, ya sabemos cuál será el manual de respuesta de nuestros "aliados": mirar para otro lado, dejarnos vendidos en la primera línea de fuego y cerrar filas para que el problema no salte a Europa.
A seguir remando, que las ayudas y los eurofighter en el Báltico no se pagan solos
Aquí no va a venir a salvarnos nadie, ni la OTAN ni una Unión Europea que vive en los mundos de Yupi mientras nos venden la moto de la "solidaridad internacional". A la hora de la verdad, EE.UU. está con Jovenlandia, priorizando sus alianzas estratégicas en el norte de África por encima de cualquier soberanía española. No se podía saber, hemos sido engañados desde el minuto uno por la clase política y sus medios afines.
El chiste de la "Guerra Híbrida" y la traición de la UE
Lo más sangrante de todo esto es el cinismo de Bruselas. La propia Unión Europea tiene tipificado y reconoce que utilizar los flujos migratorios masivos contra un país miembro constituye un acto explícito de guerra híbrida. Es decir, reconocen que nos están atacando utilizando la inmi gración como arma de desestabilización.
¿Y cuál ha sido la respuesta de nuestros "socios europeos" ante este supuesto acto de guerra contra una frontera exterior de la UE? ¿Defender nuestra integridad territorial? ¿Sancionar al agresor?
Ninguna de las anteriores. Lo único que han hecho ha sido cerrar el espacio Schengen con nosotros, blindándose de puertas para adentro y tratándonos como si el problema fuera nuestro o debiéramos quedar confinados o vigilados. Una auténtica tomadura de pelo: reconocen que sufrimos un ataque híbrido y su "solidaridad" consiste en levantarnos muros a nosotros.
Por si a alguien le queda alguna duda de lo que se avecina, mirad a corto y medio plazo: esto les ha ansioso redondo.
Jovenlandia ha comprobado que la jugada funciona a la perfección, que las represalias europeas brillan por su ausencia y que, para colmo, se sienten totalmente respaldados por Estados Unidos.
Cuando estos ataques vayan a más —porque irán a más, no tengáis la menor duda—, ya sabemos cuál será el manual de respuesta de nuestros "aliados": mirar para otro lado, dejarnos vendidos en la primera línea de fuego y cerrar filas para que el problema no salte a Europa.
A seguir remando, que las ayudas y los eurofighter en el Báltico no se pagan solos