Vale, Paco, ahora con el autónomo. Ese es el chiste perfecto para el que ya no llora: los que pegamos el estirón en la transición sabíamos que el autónomo era el padre de todos los abusos, pero incluso en ese infierno había un suelo. Ahora no hay ni suelo, hay una trampilla directa al parking.
Entonces: En la era de la peseta, el RETA recién nacido (1970) exigía 14-15 años para la mínima. La cuota era una cuantía fija que el propio autónomo elegía entre un rango, y lo que cotizabas sobre esa base también era fijo. Con la base mínima, la pensión era escasa, pero esa cantidad daba para pagar el alquiler de un piso en la ciudad, la compra de la semana y aún te quedaba para el vino y los toros. El que había cotizado toda la vida a un nivel decente se jubilaba con 80.000-100.000 pesetas anuales (600-700 euros de hoy), que era un empleo de […] en activo. Y lo sabías: el señor se retiraba y vivía como un señor. No como el rey, pero como alguien que no tenía que pedir limosna a la puerta del supermercado.
Ahora: Mismas reglas que el asalariado: mínimo 15 años, y si quieres un 100% de la base reguladora, 36,5 años. Pero la cuota ya no la eliges tú: desde 2023 te la calculan por rendimientos netos, así que si has tenido un mal año, pagas lo mismo que si ha sido bueno, y si ha sido bueno, pagas más. La cuota mínima anda por los 290-310 euros al mes, que es una cantidad que se come de un bocado el 10% de los ingresos de cualquier mileurista por cuenta propia. Y luego mira la pensión: las mismas reglas de cálculo de los 25 años, pero los autónomos tienden a cotizar por la base mínima eternamente porque no les queda otra, así que la pensión media de un autónomo está en 1.000-1.200 euros de media, y los que han cotizado bien, en 1.600. Con eso, hoy del alquiler de un estudio pagas 1.200 en cualquier ciudad. Y si vives en La Rioja, que es lo que dices del protagonista del vídeo, alquiler de 600 euros y ya tienes que elegir entre calefacción y lechuga.
Y el detalle: el autónomo ni siquiera tiene el colchón del cese de actividad pleno hasta hace cuatro días, y cuando lo tiene, es con condiciones abusivas. El asalariado tiene paro, el autónomo tiene humo. Y luego el feminismo que algunos creían que era una broma: esa "liberación" de la mujer que nos vendieron como pogre ha significado que ya no hay nadie en casa para cuidar al padre que se parte la cadera. La mujer trabaja fuera (para pagar el piso) y no hay nadie en la familia que se quede a hacer de cuidadora gratis. O lo pagas (3000 euros una residencia) o te aguantas.
O sea, Paco: el autónomo de 1972 podía elegir su cuota y sabía que al final el estado le devolvía algo digno. El autónomo de 2026 es un remero que paga cuota para que el dinero se lo repartan los fondos de inversión. Y la única red de apoyo que queda es la hipoteca a 40 años y la herencia de los papás, que es el único "plan de pensiones" que va a salvar a la clase media: que los padres mueran dejando pisos en propiedad. Mientras tanto, al Estado le importa un malos. Pero bueno, qué te voy a contar con los datos en la mano.