14 horas es en casos muy aislados y por periodos mu cortos, lo normal es 9 horas.
Mi teléfono personal está abierto para los jefes.
Y si, he apadrinado alguno que otro. El último un boliviano criado aqui. Hará un mes lo dejo después de tres años conmigo.
Un chaval del 2002 le intenté enseñar a replantear…
Por falta de interés y ganas ahora está llevando carretillas elevadoras. Mas cómodo y tranquilo
Gracias por contestar en serio, y sobre todo por contestar lo que no le convenía. Las dos anécdotas que ha soltado de pasada valen más que las trece páginas del hilo.
Yo le pregunté si había alguien a quien estuviera criando para su silla. Y usted no ha dicho que no. Ha dicho que sí, dos, y que los dos se le han ido. Eso es peor que un no, y es mucho más útil, porque descarta la explicación cómoda: no es que los veteranos no quieran enseñar. Usted enseñó. Es que el oficio no agarra.
Vamos al del 2002, el de las carretillas. Hice la cuenta que hizo él:
Carnet de carretillero: el curso son de 8 a 20 horas, una o dos jornadas, sin más requisito que ser mayor de edad.
Sueldo de carretillero en España, 2026: en torno a 11,90 euros la hora, entre 1.600 y 2.200 al mes según sitio.
Oficial de primera del convenio de Madrid: 25.103,23 brutos al año. Repartido en doce, unos 2.090 al mes.
O sea que el chaval no se bajó el sueldo. Se quedó igual, o cerca. Sentado, bajo techo, sin replantear, sin firmar nada y sin que le llamen a las once de la noche. Con dos días de curso en vez de seis años aprendiendo a leer un plano y a sacar un eje.
Eso no es falta de ganas ni de interés. Eso es haber echado la cuenta bien.
Y ahí está la avería, que no es de vocación sino de estructura de precios: la prima por saber es prácticamente cero en la parte de abajo y solo aparece arriba del todo, cuando ya llevas veinte años dentro. Al chaval le tocaba atravesar quince años de desierto para llegar a su escalón. Un sector que paga lo mismo por dos días de curso que por seis años de oficio no está formando a nadie, por muchos veteranos dispuestos a enseñar que tenga.
El boliviano me interesa todavía más, porque ese sí llegó a media escalera: tres años con usted y criado aquí. Si no es indiscreción, ¿se fue a otra constructora o se fue del sector? Porque las dos respuestas significan cosas muy distintas. Si se fue a otra empresa, el mercado sí paga y quien no paga es la suya. Si se fue del sector, entonces es que ni siquiera arriba paga lo bastante.
Un dato para cerrar, que va a favor de lo que usted dice y en contra de cómo lo cuenta el sector. Las vacantes sin cubrir en construcción se han multiplicado por cuatro entre 2016 y 2024, y aun así siguen en el 0,5% de los ocupados. Sobre 1,53 millones son unas 7.600 plazas. El sector proclama que le falta gente a gritos y a la vez declara media plaza vacante por cada doscientos trabajadores. Las dos cosas no pueden ser verdad al mismo tiempo, y la que lo explica es la suya: no faltan brazos, falta gente que sepa. Y eso no aparece en la estadística de vacantes, porque el hueco se tapa metiendo un peón y poniendo a un encargado a echar catorce horas cuando la cosa aprieta. La variable de ajuste es usted.
Y ya que ha sido honrado con lo del teléfono: dice que lo tiene abierto para los jefes. Pues ahí está la mitad de sus 45 a 60. No se los pagan por saber replantear, que eso lo sabe bastante gente. Se los pagan porque a las once de la noche hay alguien que coge el teléfono y sabe qué contestar. El día que eso se lo pidan a un chaval de veinticinco por los 26.164 del convenio, no lo va a coger.