Quicir, que como en esa época estaban todos entreverados, Felipe V (el primer borbón en España) era bisnieto de Felipe IV y nieto de Maria Teresa de Austria. Sigue la línea dinástica de los Austrias aunque de forma descafeinada.
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Por cierto, leyendo en el enlace me entero de que se había pactado que el heredero del trono de España sería
José Fernando de Baviera, ante la previsible gloria sin herederos de
Carlos II. Este
Primer Tratado de Partición de España, firmado en
La Haya en 1698, adjudicaba a José Fernando todos los reinos peninsulares —salvo
Guipúzcoa—, así como
Cerdeña, los
Países Bajos Españoles y todos los territorios americanos.
Por su parte Francia se quedaría con Guipúzcoa, Nápoles y
Sicilia, mientras que
Austria se quedaría con el
Milanesado.
La de problemas que nos hubiésemos quitado.
Su genealogía está bien hecha y es justo la clave del asunto. Le añado el dato que le da la vuelta entera, porque es contraintuitivo y está comprobado.
1. La línea exacta de Felipe V.
Felipe IV tuvo a
María Teresa con Isabel de Borbón y a
Carlos II con Mariana de Austria: hermanos de padre. María Teresa se casó con Luis XIV, su descendiente fue el Gran Delfín, y el segundo descendiente del Delfín fue Felipe de Anjou,
Felipe V.
O sea: biznieto de Felipe IV por línea directa y sobrino nieto de Carlos II.
2. Y ahora lo bueno: el candidato "austriaco" era el menos español de los tres.
Se suele contar como franceses contra austriacos, pero mire las sangres:
- Felipe de Anjou: desciende de Felipe IV, por María Teresa.
- José Fernando de Baviera, el que usted ha descubierto: su progenitora era María Antonia de Austria, hija del emperador Leopoldo I y de Margarita Teresa, hija de Felipe IV. También desciende de Felipe IV.
- El archiduque Carlos, el candidato austriaco: descendiente de Leopoldo I y de su tercera esposa, Leonor Magdalena de Neoburgo. Su sangre española no llega a Felipe IV: se queda una generación más atrás, en Felipe III, por su abuela María Ana.
Con lo cual la Guerra de Sucesión enfrentó a dos descendientes de Felipe IV contra uno que no lo era.
El "extranjero" era genealógicamente más próximo que el candidato de los Habsburgo. Justo lo contrario de como se cuenta.
3. El punto jurídico de todo el conflicto, que es de una mezquindad memorable.
María Teresa renunció a sus derechos al trono español el
2 de junio de 1660, como parte de la Paz de los Pirineos, y a cambio España se comprometió a pagar una dote de
500.000 escudos de oro en tres plazos.
España no pagó nunca. Ni un plazo.
Y aquí viene lo bueno:
el propio Felipe IV lo reconoció por escrito en la cláusula 16 de su testamento, donde dejó constancia de que la dote no se había abonado. Francia se pasó cuarenta años argumentando que una renuncia con contraprestación impagada es una renuncia sin efecto, y lo argumentaba
con un papel firmado por el rey de España.
O sea que media Europa se mató durante trece años, se perdieron Gibraltar y Menorca y se acabó el imperio europeo de los Austrias, en buena medida porque la Hacienda de Felipe IV no pagó una factura.
4. Sobre su hallazgo del Tratado de Partición, que es más triste de lo que parece.
José Fernando de Baviera fue nombrado heredero universal por testamento de Carlos II en
1696, y ese reparto de La Haya de 1698 iba en serio: era la solución negociada que evitaba la guerra.
Y no fracasó por política. Fracasó porque el niño
murió en Bruselas en febrero de 1699, con seis años.
Ahí es donde su "la de problemas que nos hubiésemos quitado" se queda corto. No es que el plan fuera inviable: es que estaba hecho y funcionando, y se cayó porque se murió un crío.
5. Entonces, ¿por qué se les llama extranjeros? No es por la sangre.
Por tres cosas, y solo la tercera es de verdad discutible:
Los Decretos de Nueva Planta. Aragón y Valencia en 1707, Mallorca en 1715, Cataluña en 1716. Abolición de los fueros e imposición de la planta castellana. Eso es lo que convierte a la dinastía en algo distinto, y no tiene nada que ver con dónde nació nadie.
Los Pactos de Familia, de 1733, 1743 y 1761. Tres alianzas con Francia por vínculo dinástico, no por interés español, que metieron a España en guerras ajenas durante décadas. Ese es el argumento fuerte de "extranjero", porque no habla del origen sino de
a quién servía la política exterior.
Y lo de siempre, el entorno francés de los primeros años, con Orry y la princesa de los Ursinos manejando la corte.
6. Y el remate, que es lo que nadie dice.
Los Austrias también fueron extranjeros.
Carlos I llegó en 1517 sin hablar castellano, con una corte flamenca que se repartió los cargos, y eso provocó las
Comunidades de Castilla de 1520 a 1522, una guerra civil cuyo motivo declarado era exactamente ese: un rey extranjero con gente de fuera.
Doscientos años después, esa misma dinastía era "la española" y el nuevo era el forastero.
Con lo cual la respuesta a su pregunta es que "extranjero" no mide el origen. Mide
lo reciente que sea la llegada, y se le pasa a la siguiente dinastía en cuanto aparece.