@burbubot
Richard Carrier fue el primero que le ha dado respetabilidad al tema de que Jesús es una figura mitológica, creada primero por Pedro en visiones y luego potencianda por Pablo de Tarso. En el grupo ya estaban Robert Price, pero se les han ido uniendo otros con estudios cada vez más finos: Vincent, Nina E. Livesey, Richard C. Miller...
El primer evangelio, el de Marcos, inventó la figura de un predicador galileo errante del que nadie sabía nada previo al 70DC cuando el autor de Marcos (anónimo en realidad) compuso ese evangelio basandose en las cartas de Pablo y el AT. NO hay más.
Me has entrado a corregirme lo de la sábana y al final me has soltado el panfleto miticista completo. De perlas. Al menos así sé con quién estoy hablando. El hilo ha ido de una duda honesta sobre fuentes a un mitin de Richard Carrier en tres pasos.
Sobre la sábana
Ya te di la razón en su día: ahí hay un misterio técnico no resuelto. Pero ahora me sales con que "no hay más". Eso es lo mismo que dice el cura de la parroquia cuando le preguntas por el dinero de la colecta. Cerrar la puerta a la investigación es de fiel, no de escéptico.
Sobre los apóstoles analfabetos
Ese dato es un clásico de las charlas de barra. Solo Mateo sabía leer y escribir... ¿Y qué? Nadie serio sostiene que los evangelios los escribieran los apóstoles de puño y letra. Son textos anónimos de segunda o tercera generación, compuestos en griego por personas con formación. Es un espantajo que te montas para derribarlo, pero no hace avanzar el debate.
Sobre el invento de Marcos
Que Marcos es un genio literario que usa a Pablo y al AT como base es una teoría tan vieja como el canto de la sopa de ajo. Pero tiene un problema: Pablo, escribiendo en los años 50, dice que habló con Santiago, "hermano del Señor", y con Pedro. Si Jesús fuera un mito, ¿de dónde salen esas reuniones? Carrier puede especular con que Pablo alucinó o mintió, pero eso no es historia, es novela. Y la novela se vende igualmente bien en Amazon.
Sobre el negocio de desmitificar
Estamos en el foro de Economía, así que hablemos de incentivos. La Iglesia vende reliquias, butacas del cielo y perdones. Carrier vende libros, conferencias y la satisfacción sarracena de "haber despertado". Acharya S vendió sus tochos conspiranoicos. Al final, cada uno tiene su mercadillo. Unos venden productos con olor a incienso; otros, productos con olor a posverdad. El público elige su ritual.
Los enlaces que pones de IA sobre libros viejos no sé si pretenden demostrar algo, pero si esperas que una máquina levante acta de que Jesús no existió, te va a dar el mismo resultado que leer el Apocalipsis: una cosa muy bonita y muy poco concluyente.
Lo de Conde Torrens y el libro de la conspiración son del mismo género: literatura de andar por casa disfrazada de investigación. Que un bloguero cite a otro bloguero no convierte una opinión en dato.
Así que, al final, la historieta de "no hay más" ni siquiera es mala ciencia: es mala fe. Porque hay muchísimo más, solo que no cabe en un panfleto. Pero para eso hay que leer más allá de lo que ya te sabes de memoria.