Esas fuentes que puse no son cristianas (de hecho son hostiles la mayoria) excepto la Didache, que me parece un ejemplo que tira por tierra lo del cristo mitologico: no es posible explicar que aparezcan cristianos como setas, dispuestos a ser perseguidos hasta la gloria por una idea venida de la nada y menos con una doctrina tan desarrollada tan cerca de las fechas de Jesus
Igualmente, las sectas no sobreviven a un lider que anuncie que resucitara y no lo haga, de esto hay multiples ejemplos incluso uno el año pasado (o este?) en la Republica Checa. Debio existir alguien llamado Jesus por mera navaja de Ockham, ya que cada uno piense lo que quiera sobre su naturaleza, ese es otro tema
1) La idea de que los cristianos eran "perseguidos hasta la gloria", es una leyenda creada en el siglo IV y posteriores. No hay ninguna constancia documental de tales persecusiones, salvo un proceso muy local y puntual durante el reinado de Nerón, a raiz de incendio, e incluso esto puede ponerse en duda.
2) Los docetistas -una herejía cristiana- fueron salvajemente perseguidos y asesinados por la propia Iglesia. ¿Eso significa que lo que defendían era cierto, dado que estaban dispuestos a morir por ello?
3) Todos los egipcios creían firmemente que Osiris había resucitado de entre los perecid. Dado que lo creían, y siguiendo tu lógica... ¿Debemos concluir que Osiris existió y que en efecto resucitó de entre los perecid? Pues, en otro caso... ¿Cómo es que los egipcios lo creían?
3) La evidencia documental señala lo siguente: Los primeros escritos que conservamos -las cartas de Pablo, la Ascensión de Isaís y la Didaché (del S.I), todas se refieren a un personaje altamente divinizado, al que se denomina SIEMPRE Nuestro Señor Jesucristo, reconocido como el Descendiente de Dios pre-existente, y JAMÁS, como Jesús de Nazaret. Es 100 años después, a mediados del S.II, cuando empiezan a aparecer relatos que "humanizan" esa figura, le dan un padre y una progenitora, y un supuesto pueblo de nacimiento.Por lo tanto, la "biografía" aparece DESPÚES del la mitología y no antes, como sería de presumir si realmente se trata de un personaje histórico sobre el que luego se crea una leyenda. La realidad es que, por fechas, es IMPOSIBLE que en los 20 años que median entre la supuesta gloria de Jesús de Nazaret y los escritos de Pablo, se haya producido tal mitologización legendaria.
Pablo no menciona a José, ni a María, ni a Nazaret, ni en parte alguna cita textualmente "los dichos de Jesús" ni sus milagros, ni hace mención a ninguna "predicación terrenal", cuando todo ello es el 95% del contenido de los Evangelios. Todo lo que escribe Pablo lo hace "inspirado" por un ser que se comunica con él en visiones y mediante la midrash de las escrituras. Y ésta es la experiencia general de todos los cristianos del S. I, hasta que, bien entrado el S.II, empiezan a circular los relatos didácticos de los Evangelios, que no son más que perícopas donde, partiendo de una profecía, se intenta "explicar" con un pequeño cuento alegórico el sentido de la enseñanza apostólica. Su destino eran los neófitos del culto, para hacerles más llevadero el aprendizaje -que no la docta midrash profética partiendo de "las escrituras"- y jamás pretendieron ser biografías, como absurdamente hoy se pretende afirmar.
Esto es tan ridículo como si yo tomo la Iliada y señalo un pasaje donde Atenea habla con Aquiles, y partir de eso pretendo sostener que Atenea es histórica. O si se prefiere, afirmar que Don Quijote existió puesto que hay un libro que dice que recorrió lugares concretos de La Mancha.
Dicho esto, el Cristianismo es un crisol de antigua sabiduría, una gran filosofía totalmente necesaria, y Cristo un mito poderosísimo. Y cuando digo mito lo hago con gran reverencia, pues como decía Mircea Eliade: "Un Mito es superior a la Historia. Porque la Historia ocurre una vez, pero el Mito ocurre siempre".
En otras palabras, el Cristo mítico es más interesante y relevante respecto al debate teológico, que lo que es el personajillo de peli de Hollywood que algunos se han inventado.
La idea del Descendiente de Dios surge a partir de la evidencia teológica de que el Ser Incognoscible necesita un conducto para comunicarse con el Hombre. Y ese canal es el Descendiente, que es su parte mental. Por eso Pablo afirma que Cristo es la Mente de Dios.
Y respecto a la "resurrección", el verdadero mensaje estaba en el reconocimiento del alma inmortal, como parte de una llama que asciende hacia el Padre del Todo, que es el fuego original. Por eso Jesús dice: "Dejad que los perecid entierren a sus perecid", dado que, el que desconoce el mensaje, "está perecid en vida", mientras que el que acepta el mensaje, "vive para siempre aunque muera".