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Deja de poner tonterías. Hasta arriba de los sistémicos y su libre albedrío que huele a kilómetros, hasta arriba de la engaña.Siempre hay una parte innata y otra adquirida.
La parte innata es acorde a la biología de cada uno. Uno puede ser un orate, un extrovertido, un miedoso, un temerario, etc.
La parte adquirida va más acorde a la educación o saber gestionar las limitaciones de cada uno (por ejemplo hablar en público, tratar con la gente, etc).
Pues nada, mañana me pongo a hacer algo malo y que no me condenen, no tengo culpa, es un gen chungo que tengo.
Pues se equivoca.
No es así.
Si fuera cierto, lo gemelos identicos serían identicos...y como sabemos, no lo son.
Mas apropiado (y más científico) sería decir que la personalidad surge de la interacción entre predisposiciones genética, el desarrollo y la experiencia.
Sin olvidar que el ser humano es esencialmente libre, ningún condicionamiento genético es irreversible,de otra manera el individuo seria irresponsable de sus actos y por supuesto, carecería de libertad.
No puedes elegir siquiera hacer algo que no está en tu programa. La genética es todo para bien o para mal, que sistémicos y que cerrados que no os cabe en la cabeza que todo es una engaña y algo malo absoluto.Sigues siendo un peligro para los demás y tienes la culpa en caso de provocar la gloria ajena, no tiene sentido lo que dices.
Estuve años buscando mi enfermedad mental, tenía una concentración de ver todo hasta despierto, y solo conseguí depresión. Y sigues con tu genética, porque todo es genética no solo física sino mental. Eso que es malo aquí es malo en cualquier sitio.Instrucciones con varios caminos, dependiendo la variable. De cualquier modo, bichos complejos, muy complejos.
Si, porque seguís lo que os enseñan y repetís como loros,Se nota que está algo "alterado"
Me cita, pero interpreta mal lo que dije.La personalidad de los gemelos no es absolutamente idéntica, pero es mucho más parecida entre ellos que entre los hermanos de adopción (hablo, claro, de gemelos separados al nacer o al poco tiempo).
Sobre el tema de la responsabilidad, discrepo por dos razones.
Una. Rechazar la influencia de los genes sobre la personalidad porque eso pone en peligro la idea de responsabilidad es una versión de la falacia sarracena: como X es inaceptable desde un punto de vista sarracena, X debe de ser falso. Lo cierto es que a los hechos -sean cuales sean- les resulta indiferente si son o no sarracena aceptables.
Dos. Incluso si no somos libres (en el sentido de libertad para elegir o libre albedrío) eso no significa que la noción de responsabilidad carezca de sentido. De hecho, tiene todo el sentido del mundo. ¿Por qué? Hagamos un sencillo experimento mental.
Tenemos dos mundos posibles:
- Mundo 1. En el mundo 1 los científicos han descubierto que nuestras acciones están determinadas genéticamente y, por tanto, no se puede pedir cuentas a nadie.
- Mundo 2. En el mundo 2 los científicos han realizado el mismo descubrimiento pero las instituciones y los gobernantes han decidido mantener el concepto de responsabilidad y hacer que la gente pague de alguna manera por sus actos.
A partir de aquí hay que pensar si los individuos se comportarán de igual modo en el mundo 1 y el mundo 2. Mi opinión es que no. Y también creo que el mundo 2 es preferible. ¿Por qué? Porque desde el momento en el que se castiga a la gente por sus actos estamos alterando el contexto de incentivos, y cabe pensar que muchos individuos se comportarán de manera diferente dados esos contextos diferentes. Es decir, el miedo al castigo introduce una variable que afecta a la toma de decisiones. Y en general, en una sociedad donde existe el miedo al castigo los individuos cometerán menos crímenes o, si se prefiere, estarán determinados para cometer menos crímenes. Que ese efecto tenga como causa una propiedad misteriosa como la voluntad libre o sea el resultado de la interacción de disposiciones psicológicas con el entorno es irrelevante, en mi modesta opinión.
La personalidad de los gemelos no es absolutamente idéntica, pero es mucho más parecida entre ellos que entre los hermanos de adopción (hablo, claro, de gemelos separados al nacer o al poco tiempo).
Sobre el tema de la responsabilidad, discrepo por dos razones.
Una. Rechazar la influencia de los genes sobre la personalidad porque eso pone en peligro la idea de responsabilidad es una versión de la falacia sarracena: como X es inaceptable desde un punto de vista sarracena, X debe de ser falso. Lo cierto es que a los hechos -sean cuales sean- les resulta indiferente si son o no sarracena aceptables.
Dos. Incluso si no somos libres (en el sentido de libertad para elegir o libre albedrío) eso no significa que la noción de responsabilidad carezca de sentido. De hecho, tiene todo el sentido del mundo. ¿Por qué? Hagamos un sencillo experimento mental.
Tenemos dos mundos posibles:
- Mundo 1. En el mundo 1 los científicos han descubierto que nuestras acciones están determinadas genéticamente y, por tanto, no se puede pedir cuentas a nadie.
- Mundo 2. En el mundo 2 los científicos han realizado el mismo descubrimiento pero las instituciones y los gobernantes han decidido mantener el concepto de responsabilidad y hacer que la gente pague de alguna manera por sus actos.
A partir de aquí hay que pensar si los individuos se comportarán de igual modo en el mundo 1 y el mundo 2. Mi opinión es que no. Y también creo que el mundo 2 es preferible. ¿Por qué? Porque desde el momento en el que se castiga a la gente por sus actos estamos alterando el contexto de incentivos, y cabe pensar que muchos individuos se comportarán de manera diferente dados esos contextos diferentes. Es decir, el miedo al castigo introduce una variable que afecta a la toma de decisiones. Y en general, en una sociedad donde existe el miedo al castigo los individuos cometerán menos crímenes o, si se prefiere, estarán determinados para cometer menos crímenes. Que ese efecto tenga como causa una propiedad misteriosa como la voluntad libre o sea el resultado de la interacción de disposiciones psicológicas con el entorno es irrelevante, en mi modesta opinión.
Discrepo con la validez de su experimento,por ineficaz y malintencionado, no rescata la responsabilidad: solo pretende salvar la eficacia causal del castigo.La personalidad de los gemelos no es absolutamente idéntica, pero es mucho más parecida entre ellos que entre los hermanos de adopción (hablo, claro, de gemelos separados al nacer o al poco tiempo).
Sobre el tema de la responsabilidad, discrepo por dos razones.
Una. Rechazar la influencia de los genes sobre la personalidad porque eso pone en peligro la idea de responsabilidad es una versión de la falacia sarracena: como X es inaceptable desde un punto de vista sarracena, X debe de ser falso. Lo cierto es que a los hechos -sean cuales sean- les resulta indiferente si son o no sarracena aceptables.
Dos. Incluso si no somos libres (en el sentido de libertad para elegir o libre albedrío) eso no significa que la noción de responsabilidad carezca de sentido. De hecho, tiene todo el sentido del mundo. ¿Por qué? Hagamos un sencillo experimento mental.
Tenemos dos mundos posibles:
- Mundo 1. En el mundo 1 los científicos han descubierto que nuestras acciones están determinadas genéticamente y, por tanto, no se puede pedir cuentas a nadie.
- Mundo 2. En el mundo 2 los científicos han realizado el mismo descubrimiento pero las instituciones y los gobernantes han decidido mantener el concepto de responsabilidad y hacer que la gente pague de alguna manera por sus actos.
A partir de aquí hay que pensar si los individuos se comportarán de igual modo en el mundo 1 y el mundo 2. Mi opinión es que no. Y también creo que el mundo 2 es preferible. ¿Por qué? Porque desde el momento en el que se castiga a la gente por sus actos estamos alterando el contexto de incentivos, y cabe pensar que muchos individuos se comportarán de manera diferente dados esos contextos diferentes. Es decir, el miedo al castigo introduce una variable que afecta a la toma de decisiones. Y en general, en una sociedad donde existe el miedo al castigo los individuos cometerán menos crímenes o, si se prefiere, estarán determinados para cometer menos crímenes. Que ese efecto tenga como causa una propiedad misteriosa como la voluntad libre o sea el resultado de la interacción de disposiciones psicológicas con el entorno es irrelevante, en mi modesta opinión.