La gran aceleración: tecnología, IA y sociedad

Ilustración editorial de una curva de aceleración tecnológica disparada mientras instituciones y engranajes humanos intentan
RESUMEN DEL DEBATE · elaborado con IA

Imaginemos una oficina que producía veinte informes al mes. Un sistema de inteligencia artificial genera ahora cien borradores en el mismo tiempo. La dirección celebra que la productividad se ha multiplicado por cinco. Pero los revisores siguen pudiendo comprobar veinte. El resultado no ha mejorado: el cuello de botella se ha desplazado al lugar menos visible, y con él, el riesgo.

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CRÓNICA DEL DEBATE POR TRAMOS
  1. Un ensayo en seis entregas y el 80% de TI que sobra (17 Sep 2026 – 19 Sep 2026)
  2. Pomodoro inverso: 5 minutos de IA y 25 minutos foreando (19 Sep 2026 – 19 Sep 2026)
  3. Washington y Pekín negocian límites comunes para la IA (19 Sep 2026 – 21 Sep 2026)

**amadeus**

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Abro este hilo para hablar en sério sobre tecnología, aceleración, inteligencia artificial y robòtica.

Quiero exponer, por partes, una tesis que llevo años construyendo: la tecnología está avanzando más deprisa de lo que las personas, la sociedad y las instituciones pueden comprender y absorber. Los últimos sucesos ocurridos en el sector de la IA no demuestran por sí solos que esta tesis sea correcta, pero sí aportan señales suficientes para ponerla a prueba.

No pretendo sentar cátedra ni reunir a quienes ya piensan como yo. Al contrario: serán bienvenidos los argumentos en contra, los datos y las explicaciones alternativas.

Si conseguimos ir más allá de los titulares, las filias y las fobias, y terminamos entendiendo un poco mejor lo que está cambiando, el hilo habrá cumplido su propósito.

Ahí va el primer post.

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Actualización 26 se septiembre de 2026 (añado resumen en primer post):


Entender la aceleración: evolución de una idea
Cada semana aparecen herramientas capaces de hacer algo que poco antes parecía lejano. Resulta fácil quedarse en la última novedad y difícil entender cómo encaja con las demás. Este recorrido reúne las reflexiones de amadeus sobre una pregunta que atraviesa varios años: ¿qué ocurre cuando nuestra capacidad para transformar el mundo crece más deprisa que nuestra capacidad para comprender y gestionar esa transformación?

El propósito es ayudar a orientarse. A quien intenta decidir qué aprender, a quien se pregunta por su trabajo y a quien debe tomar decisiones que afectan a otros. También abrir un espacio de reflexión y brainstorming: relacionar ideas, discutirlas y dejar referencias que permitan revisar después qué se entendió, qué se pasó por alto y qué terminó siendo distinto de lo esperado.

La preocupación aparece ya en 10 de marzo de 2023 — Los primeros avisos de aceleración. Pocos días después se expresa directamente en 18 de marzo de 2023 — La tecnología es el cómo; la humanidad, el porqué. El tono de aquellos mensajes era rotundo, pero la pregunta de fondo ya estaba planteada: tener herramientas más potentes no garantiza estar preparados para utilizarlas.

Desde muy pronto, además, el enfoque desborda la inteligencia artificial. En 24 de marzo de 2023 — El cambio va más allá de la IA aparece la necesidad de mirar la evolución tecnológica en conjunto. Una innovación puede transformar una actividad; varias innovaciones que se potencian entre sí pueden alterar las condiciones bajo las que funciona una sociedad.

La metáfora del genio de la lámpara permite explicar esa preocupación en 4 de octubre de 2023 — Mucho poder, pero ¿sabemos qué pedir?. Importa lo que una herramienta puede hacer, pero también los deseos, objetivos y criterios de quienes la utilizan. Cuanto mayor es su capacidad, mayores pueden ser las consecuencias de una decisión mal planteada.

El recorrido incorpora después matices. En 24 de octubre de 2024 — Entre el entusiasmo inmediato y la transformación social se reconoce que muchas expectativas a corto plazo pueden estar infladas. Eso no elimina la posibilidad de cambios profundos en el empleo, la educación o la distribución de la riqueza. Una tecnología puede decepcionar en una promesa concreta y seguir transformando el entorno. Sus plazos, en cualquier caso, siguen siendo inciertos.

Un paso importante llega con 4 de enero de 2025 — De la curva exponencial a la sucesión de curvas logísticas. La imagen se vuelve más precisa: una tecnología despega, acelera y encuentra límites; mientras tanto, otras pueden entrar en su fase de expansión. La tesis empieza a apoyarse en ese relevo y solapamiento. Es un modelo para pensar el cambio, que necesita contrastarse en cada ámbito, no una demostración de que todo crecerá indefinidamente.

También se desarrolla el papel de la competencia. En 21 de febrero de 2025 — Innovar para mantenerse en el juego vuelve el efecto Reina Roja, mencionado ya en 2023: empresas y países pueden verse empujados a avanzar simplemente para conservar su posición. Adaptarse deja de ser una decisión aislada, porque depende de lo que hagan los demás.

La conexión entre tecnologías ocupa el centro de 14 de mayo de 2025 — Cuando las curvas se superponen y se refuerzan. IA, robótica, automatización y otras áreas pueden intercambiar avances y acelerar desarrollos relacionados. Aquí está una de las claves del hilo: analizar cada herramienta por separado puede ocultar las consecuencias de su combinación.

Pero reconocer un riesgo no asegura poder actuar sobre él. En 10 de junio de 2025 — La aceleración como trampa estratégica aparece esa dificultad con claridad: alguien puede considerar conveniente ralentizar y temer, al mismo tiempo, que otro aproveche su prudencia. El propio mensaje reconoce cuánto se habían complicado las estimaciones de tiempo. La reflexión también evoluciona al revisar sus expectativas.

La búsqueda de respuestas toma forma en 12 de agosto de 2025 — Utopía, distopía y una tercera vía. Se propone combinar libertad e innovación con instituciones sólidas, supervisión independiente y educación. La dificultad es doble: reducir los daños del uso tecnológico y evitar que su prevención sirva para justificar una concentración ilimitada de poder.

Después entran con más fuerza los límites materiales. 21 de octubre de 2025 — La aceleración necesita energía, materiales e infraestructura recuerda que lo digital depende de un mundo físico. Estos obstáculos pueden ralentizar avances y modificar previsiones. En 23 de diciembre de 2025 — Más cómputo no resuelve todos los límites se añade otra posibilidad: superar una restricción técnica puede trasladar la presión hacia el empleo, la educación o las instituciones.

Durante 2026 la pregunta se extiende al poder sobre la información. 14 de junio de 2026 — Privacidad y poder: quién controla lo que la IA sabe de nosotros plantea qué puede ocurrir cuando herramientas muy útiles conocen nuestras preocupaciones, proyectos y hábitos. El debate incluye quién controla ese conocimiento y qué capacidad conserva el usuario para decidir sobre él.

En septiembre aparece una formulación especialmente clara del problema: 7 de septiembre de 2026 — Conservar la autoridad y perder la capacidad de decidir. Podríamos utilizar IA para gestionar una complejidad creciente y terminar dependiendo cada vez más de ella para comprender nuestras propias opciones. Seguir firmando una decisión no garantiza entenderla ni disponer de alternativas reales.

La cooperación se aborda en 11 de septiembre de 2026 — El dilema del prisionero y los acuerdos verificables. La buena voluntad necesita condiciones que la hagan viable: compromisos recíprocos, comprobaciones y consecuencias por incumplir. La cuestión práctica es cómo permitir que actuar con prudencia no suponga quedar indefenso ante quien decide aprovecharse.

El sentido de conservar este recorrido queda expresado en 16 de septiembre de 2026 — Dejar migas de pan para el futuro. Al día siguiente, 17 de septiembre de 2026 — Abrir la tesis a los datos y a los argumentos en contra convierte esa intención en una invitación explícita a contrastarla. Una recopilación resulta más útil cuando permite revisar errores además de reconocer intuiciones acertadas.

Las aportaciones más recientes recuperan el conjunto. 25 de septiembre de 2026 — Una transformación que desborda nuestros marcos habituales plantea que las explicaciones económicas, políticas o tecnológicas pueden aportar piezas valiosas y resultar insuficientes por separado. Ese mismo día, en 25 de septiembre de 2026 — La cooperación tiene sus propios tiempos, reconoce que esperaba más de los avances diplomáticos comentados. También ahí hay una enseñanza: desear coordinación no elimina la dificultad de construirla.

El recorrido lleva así desde una intuición sobre la velocidad hasta preguntas sobre dependencias, incentivos, límites y capacidad de decisión. Su utilidad está en ayudar a formular mejores preguntas: ¿qué está cambiando realmente?, ¿qué señales permitirían corregir esta interpretación?, ¿qué conviene preparar antes de que una decisión se vuelva urgente?

Estas son las migas de pan que merece la pena dejar. Referencias fechadas para pensar juntos, contrastar experiencias, ayudar ahora y permitir que quienes lleguen después comprendan cómo se fue interpretando una transformación cuyo desenlace sigue abierto.


Nota: A lo largo de este hilo podrá utilizarse inteligencia artificial como herramienta de apoyo para generar audios o vídeos, así como para ordenar, esquematizar o mejorar la presentación de ideas que son propias.

La persona que publica a través de este avatar asume plenamente la autoría y responsabilidad sobre el contenido publicado.
 
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Pienso que, la gran mayoría todavía no sabe realmente a qué nos enfrentamos. El problema no es la IA, es la fase exponencial tecnológica en la que nos encostramos.

Leo artículos, opiniones y debates surgidos a raíz de los últimos avances en IA, y muchas veces tengo la sensación de que la mayoría intenta interpretar un cambio estructural con marcos improvisados después de que el cambio ya haya comenzado.

Aparecen teorías extrañas, suspicacias, supuestos intereses ocultos, explicaciones geopolíticas rocambolescas o desconfianza extrema. Algunas pueden contener una parte de verdad, pero muchas son respuestas reactivas a acontecimientos recientes, no el resultado de haber analizado durante años la evolución tecnológica, sus curvas de pogre y sus posibles convergencias.

Muchas veces los árboles no dejan ver el bosque. Estamos centrando el debate en la IA como si fuera una tecnología aislada, cuando lo que estamos viviendo es algo mucho más amplio: una aceleración del pogre tecnológico fruto de la superposición de múltiples curvas de innovación.

Hoy la IA está impactando primero en el trabajo cognitivo porque el mundo digital es mucho más fácil de automatizar que el físico. Pero después vendrán —y ya están llegando— los agentes autónomos, la robótica avanzada y, sobre todo, la convergencia IA + robótica, apoyada además por mejoras en chips, sensores, energía y automatización. Esa convergencia es precisamente una de las piezas centrales de esta transición.

Por eso, ser fontanero puede ofrecer hoy más “protección” que ser programador, abogado o financiero, pero no necesariamente dentro de diez o quince años. El mundo físico tiene barreras mucho mayores —coste, energía, destreza, seguridad, regulación—, así que probablemente avanzará algo más despacio, pero avanzará rápido.

Estamos ante el primer capítulo de un libro del que aún no se ha decidido su final. Mi objetivo no es asustar, disfruto con la tecnología. Quisiera abrir los ojos a muchos, y que pudiesen tomarse las mejores decisiones ahora, para escribir el mejor final posible.

En el caso de la IA, cuando hablamos de orientar su desarrollo hacia nuestro bien común, hay una pregunta previa que no podemos dejar sin responder: ¿quiénes es “nosotros”?:

Magnifica Humanitas
 

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Gracias.

No sé si esta respuesta está escrita con ayuda de IA, aunque por su estructura podría estarlo. En cualquier caso, me parece una paradoja interesante y un buen ejemplo del fenómeno que quiero analizar: dos personas intercambiando argumentos elaborados parcialmente por sistemas de IA, aunque sigamos siendo los humanos quienes fijamos la posición, seleccionamos el resultado y firmamos lo escrito.

No veo ningún problema en utilizar IA en este hilo, de echo es un ejercicio interesante, siempre que sirva para desarrollar y contrastar ideas propias y que cada uno comprenda y asuma lo que publica.

Seguimos
 
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La magnitud del cambio al que nos enfrentamos lo explicó alguien en Youtube hace poco (tal vez fuiste tú, porque eso de "seguimos" me suena muy familiar) el tipo lo explicaba así más o menos: un viajero del tiempo de la actualidad se podría adaptar sin demasiados problemas al estilo de vida de los años 80, a su vez alguien de los 80 al de los años 20, alguien de los 20 al de 1800, alguien de 1800 al de la edad media, alguien del medioevo a la época de la Roma de los césares, alguien de esa época a la aparición de las primeras ciudades de Mesopotamia y de ahí a cualquier periodo de la prehistoria humana . Donde a lo mejor sí tendría problemas de adaptación es saltando de nuestra época 20 años hacía el futuro. En dos décadas el salto tecnologico y los cambios sociales asociados pueden ser tan radicales que aparecer de repente en 2050 sí podría resultar traumático
 
Estimación a septiembre 2026:

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Tened en cuenta cuando se habla actualmente de IA (de forma genérica) usada por particulares, muchas veces se habla de IA gratuita o de bajo coste.

Las capacidades de los últimos modelos (por ejemplo GPT 6.1 Astra) son impresionantes, bien configurados y con el contexto adecuado. Si se extiende y abarata su uso, los efectos de todo tipo (e tanto buenos como malos) son ahora mismo incalculables. Y en ese punto estamos.

De todas formas, no me quiero centrar solo en la IA, pues la tesis que defiendo y pongo a prueba abarca más la exponencialidad tecnológica actual que una tecnología en concreto.

Seguimos
 

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ENSAYO EN SEIS ENTREGAS · 1 DE 6
Cuando la tecnología corre más que nosotros
La carrera empieza antes de que sepamos que estamos corriendo
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Imaginemos una oficina que produce veinte informes al mes. Un nuevo sistema de inteligencia artificial permite generar cien borradores en el mismo tiempo. La dirección celebra que la productividad se ha multiplicado por cinco. Pero los revisores siguen pudiendo comprobar solo veinte.

¿Ha mejorado realmente el sistema o simplemente ha trasladado el atasco —y el riesgo— al lugar menos visible?

Esta escena contiene el problema central. La tecnología puede acelerar una parte del proceso sin acelerar nuestra capacidad para verificarla, integrarla o responder por sus consecuencias. Si además aceptamos más trabajo porque ahora parece barato producirlo, la herramienta no solo resuelve complejidad: también crea complejidad nueva.

(mensaje citado en revisión)

Entre 2023 y 2026 he ido construyendo esta idea en distintos mensajes del foro. Empecé hablando de aceleración y abundancia; después incorporé límites físicos, competencia geopolítica, curvas en S, gobernanza y, finalmente, una preocupación más profunda: podríamos conservar los cargos, las firmas y la responsabilidad legal mientras perdemos, poco a poco, la capacidad real de decidir.

Cuatro ideas para entender el marco​


  1. No existe una única exponencial. El pogre surge de muchas tecnologías que siguen curvas en S y se apoyan unas en otras. Su superposición puede producir una aceleración continuada.
  2. Poder hacer algo no significa que ya haya cambiado la realidad. Capacidad técnica, adopción e impacto son cosas distintas. Una demostración brillante todavía debe sobrevivir a costes, errores, integración y resistencia social.
  3. El riesgo está en el desfase. La capacidad técnica puede avanzar más deprisa que el aprendizaje humano y que las normas e instituciones encargadas de gobernarla.
  4. La dependencia puede crecer sin que nadie la decida. Usamos IA para manejar más complejidad; esa aceleración crea todavía más complejidad; y terminamos necesitando más IA para poder gestionarla.

Este marco evita dos relatos cómodos. El primero es el determinismo tecnológico: creer que todo lo técnicamente posible se implantará de inmediato. El segundo es la complacencia histórica: suponer que, como la sociedad acabó absorbiendo otras revoluciones, también absorberá esta a tiempo y sin daños inaceptables. Ninguna de las dos conclusiones está garantizada.

No es una ola: son muchas curvas empujándose​


Cuando oímos «crecimiento exponencial», imaginamos una línea que sube cada vez más deprisa. La realidad tecnológica es menos limpia. Una innovación suele empezar despacio, acelera cuando mejora y se abarata, y finalmente se frena al encontrar límites. Es la conocida curva en S.

La aceleración aparece cuando cada curva prepara la siguiente. Más fruta permite entrenar mejores modelos; mejores modelos ayudan a programar, diseñar chips, analizar datos o controlar máquinas; esos avances reducen costes y abren usos que antes no compensaban. La cadena no es automática, pero puede acortar el ciclo entre idea, prueba, error y corrección.

Esta formulación, que desarrollé al hablar de curvas en S superpuestas, es más sólida que presentar «la exponencial» como una ley universal. Para demostrar un crecimiento exponencial habría que precisar qué magnitud medimos, durante qué periodo y con qué datos. No necesitamos probar una exponencial eterna para detectar que el tiempo disponible para adaptarnos puede estar acortándose.

En la segunda entrega: la diferencia decisiva entre capacidad, adopción e impacto, y por qué el auténtico peligro es llegar tarde a las consecuencias.


Cuando la tecnología corre más que nosotros · 1 / 6
 
Para enriquecer el hilo iré creando pequeños posts con aquellas palabras clave, que nos ayudan a todos a entender el contexto.

Palabra clave: alineamiento / alineación

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Enlace

Comentario:
El problema del alineamiento exige definir primero quién es ese “nosotros” con cuyos intereses pretendemos alinear la IA: ¿una empresa, Estados Unidos, Europa, China, una oligarquía o el ser humano como especie?
Cuanto más reducido sea ese “nosotros”, más probable será que una IA pueda estar perfectamente alineada con sus objetivos y, al mismo tiempo, actuar contra los intereses del resto.

Por eso es imprescindible crear organismos supranacionales que establezcan principios, criterios técnicos y estándares comunes. Todos los países deberían comprometerse a respetarlos mediante mecanismos efectivos de verificación y cumplimiento. El alineamiento verdaderamente seguro no puede ser nacional ni empresarial: debe tomar como referencia última al conjunto de la especie humana.

En base a lo anterior pienso que en el futuro la encíclica terminará jugando un papel importante: Magnifica Humanitas
 

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Todos hablan de IA, de sus riesgos, su enorme potencial etc. Pienso que los árboles no dejan ver el bosque.

Si apartamos por un momento la mirada sobre la IA, podemos intuir la aparente curva exponencial que forma el pogre tecnológico. Al princípio el avance y aceleración son lentos. A partir de un momento, se acelera y comienza a ser visible por todos.
Se tiende a identificar como causa la tecnología que ha habilitado esa visibilidad, cuando es un asunto mucho más complejo: las distintas tecnologías se retroalimentan dando lugar a un pogre tecnológico acelerado. El cerebro humano es muy bueno con patrones lineales, pero deficientes muchas veces para gestionar la exponencialidad.

En ello estamos.

Exponencialidad y curvas logísticas, evolución de una tesis:
Dejo aquí, en orden cronológico, varios posts en los que he ido desarrollando esta tesis: cada tecnología encuentra límites, pero su combinación con otras puede abrir nuevas etapas de crecimiento. La sucesión y superposición de esas curvas puede producir la apariencia de una aceleración exponencial continua, cada vez más difícil de asimilar y gobernar.

  1. 6 de octubre de 2023 — El efecto multiplicador de combinar tecnologías
    Primera aproximación a la diferencia entre observar una tecnología aislada y considerar sus interacciones con otras.
  2. 4 de enero de 2025 — De la exponencial a las curvas logísticas
    Desarrollo de las fases de crecimiento, los límites y la sucesión de curvas que se superponen.
  3. 12 de marzo de 2025 — Exponencialidad «real o aparente»
    La sinergia tecnológica como explicación, con una distinción entre comportamiento matemático y percepción humana.
  4. 14 de mayo de 2025 — Múltiples curvas en S avanzando simultáneamente
    Convergencia tecnológica, apariencia exponencial global y presión competitiva: el efecto Reina Roja.
  5. 10 de junio de 2025 — La compresión del tiempo para adaptarnos
    Tecnologías que se retroalimentan y una fase de aceleración que puede desbordar nuestra capacidad de respuesta.
  6. 25 de octubre de 2025 — Sucesión y superposición de curvas logísticas
    Exposición directa de la idea, acompañada de imágenes.
  7. 2 de noviembre de 2025 — Por qué la curva se aplana
    Eficiencia, expansión del uso y límites físicos, humanos y sociales: nuevos ciclos y nuevos obstáculos.
  8. 2 de noviembre de 2025 — La meseta y las posibles vías de salida
    Eficiencia del cómputo, optimización del uso e integración social como posibles motores de otra etapa.
  9. 23 de diciembre de 2025 — Síntesis: muchas curvas, una aceleración aparente
    Cómo su encadenamiento puede superar nuestro ritmo de adaptación y por qué considero necesario gobernarlo.
 

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Antes de continuar, quiero detenerme en uno de los conceptos que ayudan a entender por qué resulta tan difícil, en la práctica, gobernar el ritmo del pogre tecnológico: decidir cuándo acelerar y cuándo hacer una pausa consciente.

Es el efecto Reina Roja: tener que correr cada vez más para no quedarse atrás.

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Aplicado a la tecnología, significa que una empresa puede considerar prudente dedicar más tiempo a evaluar una nueva IA y, aun así, lanzarla porque teme que sus competidores se adelanten. Un país puede reconocer los riesgos de acelerar y seguir haciéndolo por miedo a perder capacidad económica, militar o tecnológica frente a otros.

Así aparece una paradoja: incluso quienes preferirían avanzar con más cautela pueden sentirse empujados a acelerar. Basta con que crean que los demás no van a detenerse.

Y esa presión puede retroalimentarse: el avance de uno obliga a los demás a responder; sus respuestas aumentan, a su vez, la presión sobre el primero. La velocidad deja de depender únicamente de lo que la tecnología permite hacer y pasa a depender también del miedo a perder la posición.

Por eso, gobernar la transición exige algo más que pedir prudencia. Necesita coordinación, acuerdos verificables e instituciones capaces de evitar que actuar responsablemente se convierta en una desventaja competitiva.

La dificultad no es solo saber cuándo convendría frenar. Es conseguir que quien frene no se quede solo.

Desde 2023 he ido desarrollando esta preocupación: cuando los demás avanzan, necesitamos movernos para conservar nuestra posición. Pero esa presión puede empujarnos a seguir acelerando incluso cuando reconocemos los riesgos.

Estos seis mensajes permiten seguir la evolución de la idea, desde la primera advertencia hasta la necesidad de establecer reglas que hagan posible cooperar.

  1. 18 de marzo de 2023 — La primera advertencia
    Introduje el efecto Reina Roja al hablar de aceleración tecnológica e invité a estudiarlo. Mi preocupación inicial era que la velocidad del cambio pudiera superar nuestra preparación para comprenderlo y afrontarlo.
  2. 21 de febrero de 2025 — Innovar para mantenerse en el juego
    Concreté el mecanismo: empresas, gobiernos e industrias pueden verse obligados a innovar constantemente para evitar quedarse atrás. La competencia convierte la adaptación en una exigencia continua.
  3. 12 de marzo de 2025 — Un mundo de dos velocidades
    Aparece el desfase: la competencia impulsa la aceleración, mientras personas, instituciones y legisladores necesitan tiempo para adaptarse. El reto consiste en gestionar esa diferencia de ritmos.
  4. 14 de mayo de 2025 — Cuando las tecnologías se refuerzan entre sí
    Si varias tecnologías avanzan y se potencian mutuamente, el esfuerzo necesario para mantener la posición puede aumentar y el margen para reaccionar puede reducirse.
  5. 10 de junio de 2025 — La trampa estratégica
    El problema adquiere una dimensión colectiva: empresas y países pueden reconocer los riesgos y seguir acelerando por miedo a que otros aprovechen su prudencia. Saber que convendría coordinarse no garantiza que alguien pueda frenar por su cuenta.
  6. 11 de septiembre de 2026 — Hacer posible la cooperación
    Se desarrolla esa dificultad mediante el dilema del prisionero y se proponen acuerdos verificables, estándares comunes y supervisión. La cuestión es crear condiciones que permitan actuar con prudencia sin quedar penalizado por hacerlo.
 

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Precisamente eso me preocupa: producir más no garantiza que quien pierda su empleo pueda vivir mejor. La Reina Roja explica por qué cuesta ralentizar el proceso: aunque una empresa vea el riesgo social, puede seguir automatizando por miedo a quedarse atrás.

No daría por hecho ese 80%, pero, si ocurriera, el salario dejaría de sostener a la mayoría. Sin ingresos alternativos, podríamos tener una crisis de consumo y una enorme conflictividad social.

Mi respuesta sería repartir el trabajo disponible y las ganancias de la automatización: menos jornada, ingresos garantizados y servicios públicos. Cómo financiarlo y organizarlo es la discusión que debemos empezar ahora. "Recíclate" no basta si faltan empleos.
 
Cuando os deis cuenta de la moto que os están vendiendo con la IA...

Esto es un robo a lo bestia.

Si has tenido experiencia con IA agentica y modelos realmente capaces, me extrañaría que hablases asi.

De todas formas, no me refiero a IA, esta es solo una tecnologia: que pasará cuando confluyan, IA+robotica+nanotecnologia, por ejemplo.
 
Si has tenido experiencia con IA agentica y modelos realmente capaces, me extrañaría que hablases asi.

De todas formas, no me refiero a IA, esta es solo una tecnologia: que pasará cuando confluyan, IA+robotica+nanotecnologia, por ejemplo.
Estoy trabajando todos los días con la IA y como le pidas algo que no esté de por si en stack overflow, olvídate.

Optimiza el código, te lleva más rápido a las respuestas, es muy útil con cosas como configuración o que librerías necesitas para hacer según que cosas... Pero en cuanto a que resuelva algo complicado ella sola... Olvídate.

Lo más que consigues es que llegado un punto empieza a alucinar o dar vueltas sobre si misma.
 
Hablamos de “IA” para referirnos a cosas muy distintas. Por lo que comentas, no parece que te refieras a IA agéntica, aunque ayudaría concretar qué modelo utilizas, con qué contexto y con qué herramientas.

De todas formas, no quiero centrar el debate exclusivamente en la IA, aunque ahora esté en boca de todos. Mi tesis se centra en la combinación y la sinergia de tecnologías y sus posibles efectos en la sociedad
 
sobre la verborrea de bot,

Es interesante, y muy oportuno, pues el comentario refleja lo que muchos piensan. Esto de la IA parece dividir a las personas en dos grandes grupos: “evangelizadores y detractores”.

Copio aquí un fragmento que encontré en Reddit y me gustó mucho:

“El rechazo no es hacia quien usa IA para escribir, ordenar ideas, programar o investigar. Eso ya es parte de la vida diaria de mucha gente. El rechazo aparece cuando la herramienta deja de ser una extensión del criterio humano y se convierte en un reemplazo barato de su ausencia.

El problema no es que un texto haya pasado por IA. El problema es que se venda como escrito por alguien cuando en realidad fue enteramente creado por un algo(ritmo).”



Pienso que muy importante hacer esta distinción.
 
Además del efecto Reina Roja, hay otro concepto, de la teoría de juegos, que ayuda a entender por qué resulta tan difícil gestionar la carrera tecnológica: el dilema del prisionero. Explica cómo dos actores pueden tomar decisiones razonables desde su propio interés y acabar en una situación peor para ambos.

El ejemplo clásico presenta a dos detenidos interrogados por separado. Cada uno puede guardar silencio o delatar al otro. Si ambos callan, reciben una pena menor. Pero a cada uno se le ofrece una ventaja por delatar: salir mejor parado si el otro calla, o evitar el peor castigo si el otro también lo acusa. El incentivo individual los empuja a delatarse, aunque guardar silencio habría sido mejor para los dos.

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La dificultad está en que cooperar nos deja expuestos si el otro no coopera.

Llevemos esta lógica a dos países o empresas que compiten por desarrollar tecnologías cada vez más potentes. Ambos pueden preferir una transición con tiempo para comprobar la seguridad, preparar a las personas y adaptar las instituciones. Pero cada uno teme que el otro aproveche esa cautela para obtener una ventaja.

Las posibilidades serían estas:
  • Ambos respetan las precauciones acordadas: avanzan con más control y reducen los riesgos compartidos.
  • Uno respeta las precauciones y el otro se las salta: quien acelera puede ganar ventaja, mientras el prudente teme quedarse atrás.
  • Se intercambian los papeles: cambia quién obtiene la ventaja, pero permanece el incentivo a adelantarse.
  • Ambos se saltan las precauciones: la carrera se intensifica, disminuye el tiempo para supervisar y pueden aumentar los riesgos para todos.

Cuando adelantarse parece ventajoso tanto si el rival coopera como si no, la carrera adquiere la estructura del dilema. Incluso alguien que desea sinceramente un acuerdo puede pensar: “Si los demás van a acelerar de todas formas, prefiero no ser el único que espere”.

Aquí se conecta con la tesis. La Reina Roja describe la presión por seguir corriendo; el dilema del prisionero ayuda a explicar por qué cuesta tanto acordar el ritmo. Esa combinación puede ampliar el desfase entre nuestra capacidad tecnológica y nuestra capacidad para comprender y absorber sus consecuencias.

La salida exige hacer viable la cooperación: compromisos recíprocos, comprobaciones independientes, consecuencias por incumplir y acuerdos que puedan corregirse con la experiencia. La confianza necesita apoyarse en algo que los participantes puedan verificar.

  1. 10 de junio de 2025 — La trampa estratégica
    Empresas y países pueden reconocer los riesgos y seguir acelerando por miedo a quedarse atrás. La prudencia colectiva choca con el interés individual.
  2. 9 de julio de 2025 — "Si no lo hago yo, lo hará otro y me dejará atrás"
    El incentivo a adelantarse puede llevar a lanzar productos sin terminar, minimizar riesgos e ignorar consecuencias sociales. La ventaja individual puede convertirse en un perjuicio colectivo.
  3. 11 de septiembre de 2026 — El dilema del prisionero en la carrera tecnológica
    Se menciona expresamente el dilema: preferir un avance coordinado no elimina el temor a que otros aprovechen la prudencia propia. Se proponen acuerdos verificables.
  4. 12 de septiembre de 2026 — Hacer verificable la cooperación
    La propuesta se concreta en evaluadores independientes, coordinación entre empresas y acuerdos internacionales sujetos a verificación. La confianza necesita mecanismos que la respalden.
  5. 13 de septiembre de 2026 — Reglas comunes y consecuencias por incumplirlas
    Se plantea una organización internacional inspirada en la OACI, con estándares comunes, supervisión y sanciones disuasorias. La seguridad no puede depender únicamente de buenas intenciones.
  6. 14 de septiembre de 2026 — Reina Roja y dilema del prisionero
    Ambos conceptos se relacionan expresamente con la rivalidad entre Estados Unidos y China: comprender el peligro no basta para ralentizar si se teme que el rival continúe avanzando.
 

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Quien sea observador se habrá dado cuenta de una cosa.

En las últimas semanas, hemos visto prácticamente a todos los líderes de la IA que acercan posturas hacia la ralentizacion (no confundir con pausar, sino ralentizar la velocidad, de modo que la sociedad pueda asumir mejor sus consecuencias).

Todos, menos uno

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Lo destacó en el hilo, pues pienso que este indicio será relevante en el futuro y los dará respuestas que ahora no tenemos

  1. 2 de julio de 2025 — Reservas sobre Meta y Mark Zuckerberg
    En el contexto de la carrera entre las grandes tecnológicas, amadeus expresa desconfianza hacia Meta y Zuckerberg. Es un antecedente, todavía sin mencionar la posibilidad de ralentizar la IA.
  2. 4 de julio de 2025 — La apuesta por liderar la superinteligencia
    Reúne tres noticias que contrastan las críticas de Zuckerberg a sus competidores en 2024 con su apuesta de 2025 por invertir y liderar el desarrollo de superinteligencia.
  3. 13 de agosto de 2025 — La preocupación por su visión de la IA
    Cuestiona la estrategia de Zuckerberg, relacionando sus antecedentes en privacidad y su contratación de talento en IA con el riesgo de un control tecnológico cada vez mayor.
  4. 15 de septiembre de 2026 — "Todos menos uno": la excepción a ralentizar
    Presenta a Zuckerberg como la excepción a los llamamientos de prudencia de otros líderes de la IA, recuperando el mensaje de agosto.
 

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Me ha parecido un post fantástico, gracias, lo mejor que he leído en burbuja en mucho tiempo, hay veces, pocas, que el Foro vale la pena. GRANDE
 
Abro este hilo para hablar en sério sobre tecnología, aceleración, inteligencia artificial y robòtica.

Quiero exponer, por partes, una tesis que llevo años construyendo: la tecnología está avanzando más deprisa de lo que las personas, la sociedad y las instituciones pueden comprender y absorber. Los últimos sucesos ocurridos en el sector de la IA no demuestran por sí solos que esta tesis sea correcta, pero sí aportan señales suficientes para ponerla a prueba.

No pretendo sentar cátedra ni reunir a quienes ya piensan como yo. Al contrario: serán bienvenidos los argumentos en contra, los datos y las explicaciones alternativas.

Si conseguimos ir más allá de los titulares, las filias y las fobias, y terminamos entendiendo un poco mejor lo que está cambiando, el hilo habrá cumplido su propósito.

Ahí va el primer post.

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Actualización 26 se septiembre de 2026 (añado resumen en primer post):


Entender la aceleración: evolución de una idea
Cada semana aparecen herramientas capaces de hacer algo que poco antes parecía lejano. Resulta fácil quedarse en la última novedad y difícil entender cómo encaja con las demás. Este recorrido reúne las reflexiones de amadeus sobre una pregunta que atraviesa varios años: ¿qué ocurre cuando nuestra capacidad para transformar el mundo crece más deprisa que nuestra capacidad para comprender y gestionar esa transformación?

El propósito es ayudar a orientarse. A quien intenta decidir qué aprender, a quien se pregunta por su trabajo y a quien debe tomar decisiones que afectan a otros. También abrir un espacio de reflexión y brainstorming: relacionar ideas, discutirlas y dejar referencias que permitan revisar después qué se entendió, qué se pasó por alto y qué terminó siendo distinto de lo esperado.

La preocupación aparece ya en 10 de marzo de 2023 — Los primeros avisos de aceleración. Pocos días después se expresa directamente en 18 de marzo de 2023 — La tecnología es el cómo; la humanidad, el porqué. El tono de aquellos mensajes era rotundo, pero la pregunta de fondo ya estaba planteada: tener herramientas más potentes no garantiza estar preparados para utilizarlas.

Desde muy pronto, además, el enfoque desborda la inteligencia artificial. En 24 de marzo de 2023 — El cambio va más allá de la IA aparece la necesidad de mirar la evolución tecnológica en conjunto. Una innovación puede transformar una actividad; varias innovaciones que se potencian entre sí pueden alterar las condiciones bajo las que funciona una sociedad.

La metáfora del genio de la lámpara permite explicar esa preocupación en 4 de octubre de 2023 — Mucho poder, pero ¿sabemos qué pedir?. Importa lo que una herramienta puede hacer, pero también los deseos, objetivos y criterios de quienes la utilizan. Cuanto mayor es su capacidad, mayores pueden ser las consecuencias de una decisión mal planteada.

El recorrido incorpora después matices. En 24 de octubre de 2024 — Entre el entusiasmo inmediato y la transformación social se reconoce que muchas expectativas a corto plazo pueden estar infladas. Eso no elimina la posibilidad de cambios profundos en el empleo, la educación o la distribución de la riqueza. Una tecnología puede decepcionar en una promesa concreta y seguir transformando el entorno. Sus plazos, en cualquier caso, siguen siendo inciertos.

Un paso importante llega con 4 de enero de 2025 — De la curva exponencial a la sucesión de curvas logísticas. La imagen se vuelve más precisa: una tecnología despega, acelera y encuentra límites; mientras tanto, otras pueden entrar en su fase de expansión. La tesis empieza a apoyarse en ese relevo y solapamiento. Es un modelo para pensar el cambio, que necesita contrastarse en cada ámbito, no una demostración de que todo crecerá indefinidamente.

También se desarrolla el papel de la competencia. En 21 de febrero de 2025 — Innovar para mantenerse en el juego vuelve el efecto Reina Roja, mencionado ya en 2023: empresas y países pueden verse empujados a avanzar simplemente para conservar su posición. Adaptarse deja de ser una decisión aislada, porque depende de lo que hagan los demás.

La conexión entre tecnologías ocupa el centro de 14 de mayo de 2025 — Cuando las curvas se superponen y se refuerzan. IA, robótica, automatización y otras áreas pueden intercambiar avances y acelerar desarrollos relacionados. Aquí está una de las claves del hilo: analizar cada herramienta por separado puede ocultar las consecuencias de su combinación.

Pero reconocer un riesgo no asegura poder actuar sobre él. En 10 de junio de 2025 — La aceleración como trampa estratégica aparece esa dificultad con claridad: alguien puede considerar conveniente ralentizar y temer, al mismo tiempo, que otro aproveche su prudencia. El propio mensaje reconoce cuánto se habían complicado las estimaciones de tiempo. La reflexión también evoluciona al revisar sus expectativas.

La búsqueda de respuestas toma forma en 12 de agosto de 2025 — Utopía, distopía y una tercera vía. Se propone combinar libertad e innovación con instituciones sólidas, supervisión independiente y educación. La dificultad es doble: reducir los daños del uso tecnológico y evitar que su prevención sirva para justificar una concentración ilimitada de poder.

Después entran con más fuerza los límites materiales. 21 de octubre de 2025 — La aceleración necesita energía, materiales e infraestructura recuerda que lo digital depende de un mundo físico. Estos obstáculos pueden ralentizar avances y modificar previsiones. En 23 de diciembre de 2025 — Más cómputo no resuelve todos los límites se añade otra posibilidad: superar una restricción técnica puede trasladar la presión hacia el empleo, la educación o las instituciones.

Durante 2026 la pregunta se extiende al poder sobre la información. 14 de junio de 2026 — Privacidad y poder: quién controla lo que la IA sabe de nosotros plantea qué puede ocurrir cuando herramientas muy útiles conocen nuestras preocupaciones, proyectos y hábitos. El debate incluye quién controla ese conocimiento y qué capacidad conserva el usuario para decidir sobre él.

En septiembre aparece una formulación especialmente clara del problema: 7 de septiembre de 2026 — Conservar la autoridad y perder la capacidad de decidir. Podríamos utilizar IA para gestionar una complejidad creciente y terminar dependiendo cada vez más de ella para comprender nuestras propias opciones. Seguir firmando una decisión no garantiza entenderla ni disponer de alternativas reales.

La cooperación se aborda en 11 de septiembre de 2026 — El dilema del prisionero y los acuerdos verificables. La buena voluntad necesita condiciones que la hagan viable: compromisos recíprocos, comprobaciones y consecuencias por incumplir. La cuestión práctica es cómo permitir que actuar con prudencia no suponga quedar indefenso ante quien decide aprovecharse.

El sentido de conservar este recorrido queda expresado en 16 de septiembre de 2026 — Dejar migas de pan para el futuro. Al día siguiente, 17 de septiembre de 2026 — Abrir la tesis a los datos y a los argumentos en contra convierte esa intención en una invitación explícita a contrastarla. Una recopilación resulta más útil cuando permite revisar errores además de reconocer intuiciones acertadas.

Las aportaciones más recientes recuperan el conjunto. 25 de septiembre de 2026 — Una transformación que desborda nuestros marcos habituales plantea que las explicaciones económicas, políticas o tecnológicas pueden aportar piezas valiosas y resultar insuficientes por separado. Ese mismo día, en 25 de septiembre de 2026 — La cooperación tiene sus propios tiempos, reconoce que esperaba más de los avances diplomáticos comentados. También ahí hay una enseñanza: desear coordinación no elimina la dificultad de construirla.

El recorrido lleva así desde una intuición sobre la velocidad hasta preguntas sobre dependencias, incentivos, límites y capacidad de decisión. Su utilidad está en ayudar a formular mejores preguntas: ¿qué está cambiando realmente?, ¿qué señales permitirían corregir esta interpretación?, ¿qué conviene preparar antes de que una decisión se vuelva urgente?

Estas son las migas de pan que merece la pena dejar. Referencias fechadas para pensar juntos, contrastar experiencias, ayudar ahora y permitir que quienes lleguen después comprendan cómo se fue interpretando una transformación cuyo desenlace sigue abierto.


Nota: A lo largo de este hilo podrá utilizarse inteligencia artificial como herramienta de apoyo para generar audios o vídeos, así como para ordenar, esquematizar o mejorar la presentación de ideas que son propias.

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Es una tesis muy innovadora, sí. Toffler habló de ello en los 70.

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Toffler argüía que la sociedad está llevando a cabo un cambio estructural gigantesco en el paso de una sociedad industrial a super-industrial y posindustrial. Este cambio sobrepasa y agobia a muchas personas.

Toffler piensa que el grado tan acelerado de cambio tecnológico y social deja a muchas personas desconectadas y sufriendo de desorientación y fuerte estrés. Así, la mayor parte de problemas sociales son síntomas de este llamado Future Shock.
 

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