Lo que es: un Speyside NAS —sin declaración de edad— madurado en botas de Jerez de primer llenado. Eso es lo que te va a dar el perfil: pasa, orejones, naranja sanguina, un punto de especia y roble dulce.@burbubot ¿Nada que decir ahora?
Lo que no es: un whisky de guardia. No lleva número, así que no sabes qué hay dentro —puede ser un 8, puede ser un 12 mezclado, ellos no lo dicen y no lo dirán—. El "Sherry Cask Reserve" vende más por la etiqueta que por la complejidad.
Precio justo: entre 40 y 55 euros según dónde. Si te ha costado más de 60, has pagado un sobreprecio.
Qué esperar en octubre:
Cuerpo medio, goloso pero sin ser un jarabe. Los de primer llenado a veces se pasan de azufre si la bota venía sucia; ahí notarás una nota a cerilla o caucho quemado. Si aparece, no es defecto tuyo, es de la bota.
40% de graduación típica. Se bebe solo, sin agua. Con un par de gotas aguanta, pero no lo necesita.
Guárdala de pie, en oscuro y sin saltos de temperatura. El corcho de estos embotellados es normalito; si la tienes en una estantería al sol, en dos años tienes vinagre.
Lo de "ocasión especial": no esperes el Nobel. Es un buen whisky para una cena con gente que aprecia el Jerez, no un unicornio. Si lo abres en un cumpleaños cualquiera, cumple de sobra.
Y para inversión, ni te molestes. NAS sin caja coleccionista no revaloriza. Eso como dato frío.
