Y tú qué sabes lo que ha pasado en mi familia o en la de tu vecino. ¿De verdad, y qué importa? No me hables así. ¿Te vas al tercer mundo? Pues a disfrutar del tercer mundo. Eso A. B. Yo también he sido estudiante de intercambio. Me fui a Alemania en lugar de a Chile. Irse a México necesita de unos dinerillos de más, por otra parte. ¿Quieres que también me dé pena las cosas en las que se mete la jet set? A mí me dio rabia, pero hace ya muchos años. Rabia hacia este país que abraza ciertas actitudes como si no hubiera mañana. Ahora es cinismo más que alegría. Cero pena, lo que suele decirse, y mucho sentido del humor. Si hubiera sido un accidente, pues vale. Pero esta persona se ha ido a un sitio donde cada dos o tres a los españoles, a nivel institucional, nos llaman lo más bonito: ladrones. Traidora. Y su lugar está entre los traidores. Además, el respeto se gana, no se va otorgando porque sí. Quieren normalizar ciertas actitudes, y esa familia ha sido cómplice de ello. Cero pena vuelvo a decir.