Quisiera hacer una reflexión sobre la gloria de Linares.
Este hombre parecía honesto. Mas allá de su afán de protagonismo, nunca observé ninguna intención interesada en su relato. Él compartía sus intereses, tanto en economía como en salut, con honestidad.
Pero la realidad le ha alcanzado y ha expuesto que, todo lo que predicaba, no dejaban de ser creencias.
Aún mas sangrante es la cantidad de gente que le seguía y le creía. Cientos de personas le tenian como un gurú que los guiaba. Y esto es lo que quiero traer a reflexión.
La gente necesita creer. Basamos nuestra vida en creencias. Deseamos creer intensamente. El amor, la confianza, el estado, la sociedad, el dinero... necesitamos creer en algo, con todas nuestras fuerzas. Estamos muy solos y necesitamos aferrarnos a cualquier cosa que nos marque un camino. El universo es demasiado grande para nuestras pequeñas mentes y buscamos alguien que nos lo explique.
Este ansia de creer, muchas veces nos lleva a la patidifusez. Muchos lo saben y se aprovechan. Pero la realidad no cree en nada ni en nadie.
Ahora vienen elecciones. Pensad en esto. Analizad la realidad. Pensad en qué se puede cambiar y reflexionad en lo que hemos conseguido cambiar votando, comicios tras comicios. En quién estamos creyendo y porqué.
Quizás, si pensamos un poco, podamos algún día cambiar algo de verdad.
Suerte.